Mosaico decorativo

Fondare 713 Risultati per: Castigo De Egipto

  • No comerás con la víctima pan fermentado, sino que comerás durante siete días pan sin levadura -el pan de la aflicción-, pues fue a toda prisa como saliste de Egipto; así recordarás todos los días de tu vida tu salida de Egipto. (Deuteronomio 16, 3)

  • sino solamente en el lugar elegido por él para hacer habitar en él su nombre inmolarás la pascua; y lo harás al atardecer, al ponerse el sol, a la hora de tu salida de Egipto. (Deuteronomio 16, 6)

  • Acuérdate que fuiste esclavo en Egipto y pon en práctica cuidadosamente estos mandamientos. (Deuteronomio 16, 12)

  • Pero ese rey no debe tener muchos caballos ni enviar de nuevo gente a Egipto para aumentar su caballería, pues el Señor, tu Dios, ha dicho: No volváis nunca jamás por ese camino. (Deuteronomio 17, 16)

  • Cuando salgas a hacer la guerra contra tus enemigos y veas los caballos y los carros de un pueblo más numeroso que tú, no tengas miedo de ello, pues el Señor, tu Dios, está contigo, el mismo que te sacó de Egipto. (Deuteronomio 20, 1)

  • pues no os salieron a recibir con pan y agua en vuestro viaje cuando veníais de Egipto, sino que llamaron a Balaán, hijo de Beor, desde Petor, en Mesopotamia, y le pagaron para que te maldijese. (Deuteronomio 23, 5)

  • Recuerda lo que el Señor, tu Dios, hizo con María durante el viaje después de la salida de Egipto. (Deuteronomio 24, 9)

  • Recuerda que fuiste esclavo en Egipto y que el Señor, tu Dios, te dio la libertad. Por eso te ordeno que cumplas esta ley. (Deuteronomio 24, 18)

  • Acuérdate que fuiste esclavo en Egipto. Por eso te ordeno que cumplas esta ley. (Deuteronomio 24, 22)

  • Podrá darle hasta cuarenta golpes, pero no más, para que no sufra un castigo demasiado duro y se sienta humillado ante vosotros. (Deuteronomio 25, 3)

  • Recuerda lo que te hizo Amalec cuando estabais en camino después de la salida de Egipto: (Deuteronomio 25, 17)

  • Tomarás de nuevo la palabra y dirás ante el Señor, tu Dios: Mi padre era un arameo errante, que bajó a Egipto. Allí se quedó con unas pocas personas más; pero pronto se convirtió en una nación grande, fuerte y numerosa. (Deuteronomio 26, 5)


"O trabalho é tão sagrado como a oração". São Padre Pio de Pietrelcina