Fondare 2107 Risultati per: Cam
Si no me acertáis el sueño, a todos os espera una misma sentencia; es que os habéis puesto de acuerdo para decirme mentiras y embustes, en espera de que cambie la situación. Por tanto, indicadme el sueño y sabré que podéis darme su interpretación". (Daniel 2, 9)
Él es quien hace cambiar tiempos y estaciones, depone a los reyes y los entroniza, da sabiduría a los sabios y ciencia a los que saben comprender. (Daniel 2, 21)
Pero hay un Dios en el cielo que revela los secretos; él ha querido manifestar al rey Nabucodonosor lo que ha de suceder en el futuro. Voy a explicar tu sueño y las visiones de tu imaginación cuando estabas en la cama. (Daniel 2, 28)
Oh rey, los pensamientos que te preocupaban en la cama se referían al futuro, y aquel que revela los secretos te ha dado a conocer lo que sucederá. (Daniel 2, 29)
Entonces se hizo pedazos todo: el hierro, la arcilla, el bronce, la plata y el oro; quedaron como el tamo de la era en verano, y fueron arrebatados por el viento sin que quedara rastro alguno de ellos; en cambio, la piedra que había herido a la estatua se convirtió en un gran monte, que llenó la tierra entera. (Daniel 2, 35)
y en cuyas manos ha dejado a los hombres, las bestias del campo y los pájaros del cielo dondequiera que habiten, y a quien ha hecho soberano sobre todos ellos, tú eres la cabeza de oro. (Daniel 2, 38)
y el que los dedos de los pies fueran parte de hierro y parte de arcilla quiere decir que una parte del imperio será resistente y otra parte, en cambio, frágil. (Daniel 2, 42)
Porque eres justo en todo lo que has hecho, todas tus obras son verdad, rectos todos tus caminos, verdad todos tus juicios. (Daniel 3, 27)
Y ahora te seguimos de todo corazón, te tememos y buscamos tu rostro. (Daniel 3, 41)
cuando tuve un sueño que me asustó, y los pensamientos que me asaltaron estando en la cama y las visiones de mi imaginación me dejaron turbado. (Daniel 4, 2)
Ésta era la visión de mi espíritu, en mi cama. Yo veía en medio de la tierra un árbol de impresionante altura. (Daniel 4, 7)
Su ramaje era hermoso, abundante su fruto, había en él comida para todos; a su sombra se cobijaban las bestias de los campos, en sus ramas hacían nidos los pájaros del cielo y de él se alimentaba todo ser viviente. (Daniel 4, 9)