Mosaico decorativo

Fondare 4275 Risultati per: Buscar A Dios

  • "Allí os dije: Ya habéis llegado a la montaña de los amorreos, que el Señor, nuestro Dios, nos da. (Deuteronomio 1, 20)

  • El Señor, tu Dios, pone en tus manos esta tierra; sube y toma posesión de ella, como te ha dicho el Señor, Dios de tus padres. No temas ni te acobardes. (Deuteronomio 1, 21)

  • Tomaron frutos de la tierra, nos los trajeron y nos hicieron este informe: Es una buena tierra la que nos da el Señor, nuestro Dios. (Deuteronomio 1, 25)

  • Pero vosotros no quisisteis subir y fuisteis rebeldes a las órdenes del Señor, vuestro Dios. (Deuteronomio 1, 26)

  • El Señor, vuestro Dios, que va delante de vosotros, combatirá en favor vuestro, lo mismo que le habéis visto hacer en Egipto (Deuteronomio 1, 30)

  • y en el desierto, donde el Señor, tu Dios, te sostenía, como un padre sostiene a su hijo, durante todo el camino recorrido hasta llegar aquí. (Deuteronomio 1, 31)

  • Sin embargo, ninguno de vosotros confió en el Señor, vuestro Dios, (Deuteronomio 1, 32)

  • Entonces me respondisteis: Hemos pecado contra el Señor, nuestro Dios. Iremos y combatiremos como el Señor, nuestro Dios, nos ha mandado. Tomasteis cada uno vuestras armas y os dispusisteis a subir a la montaña. (Deuteronomio 1, 41)

  • El Señor, tu Dios, te ha bendecido en todas tus empresas. Él ha velado tu peregrinación a través de este vasto desierto. Cuarenta años hace ya que te acompaña el Señor, tu Dios, sin que te falte nada. (Deuteronomio 2, 7)

  • como ya me lo han permitido los hijos de Esaú que viven en Seír, y los moabitas que viven en Ar, hasta que a través del Jordán llegue a la tierra que el Señor, nuestro Dios, nos da. (Deuteronomio 2, 29)

  • Pero Sijón, rey de Jesbón, no nos permitió pasar por sus dominios, pues el Señor, tu Dios, había hecho inflexible su espíritu y había endurecido su corazón, con el fin de ponerlo en tus manos, como aún lo está hoy. (Deuteronomio 2, 30)

  • El Señor, nuestro Dios, lo puso en nuestras manos, y lo derrotamos a él, a sus hijos y a todo el pueblo. (Deuteronomio 2, 33)


"Agradeça sempre ao Pai eterno por sua infinita misericórdia". São Padre Pio de Pietrelcina