Fondare 4275 Risultati per: Buscar A Dios
Torpes por naturaleza son todos los hombres que han ignorado a Dios y por los bienes visibles no lograron conocer al que existe, ni considerando sus obras reconocieron al artífice de ellas, (Sabiduría 13, 1)
Mas, con todo, no se merecen un duro reproche, porque quizá se extravían buscando a Dios y queriendo encontrarlo; (Sabiduría 13, 6)
Pero maldito el ídolo hecho por mano de hombre, maldito él y su hacedor. Éste, porque lo fabricó; aquél, porque, siendo una cosa corruptible, fue llamado dios. (Sabiduría 14, 8)
Dios aborrece por igual al malvado y a su maldad; (Sabiduría 14, 9)
La visita divina se extenderá a los ídolos de los gentiles, porque en la creación de Dios se han convertido en algo aborrecible, en escándalo para las almas de los hombres y en lazo para los pies de los necios. (Sabiduría 14, 11)
Afligido un padre por un luto prematuro, manda hacer una imagen del hijo tan presto arrebatado; honra hoy como a dios al ayer hombre muerto, y establece entre los suyos ritos y misterios. (Sabiduría 14, 15)
No se contentaron con errar en el conocimiento de Dios, sino que, viviendo en el vasto conflicto que engendra la ignorancia, llamaron paz a tan grandes males. (Sabiduría 14, 22)
Pero un doble castigo vendrá sobre ellos, porque despreciaron a Dios, recurrieron a los ídolos y juraron en falso despreciando la santidad. (Sabiduría 14, 30)
Pero tú, oh Dios nuestro, eres benigno y fiel; eres paciente y lo gobiernas todo con misericordia. (Sabiduría 15, 1)
Después, dedicándose a un trabajo reprobable, del mismo barro modela un dios falso él, que hace bien poco nació de la tierra y volverá bien pronto a ella, de donde fue sacado, cuando le pidan que restituya su vida prestada. (Sabiduría 15, 8)
Pues los hizo un hombre, y el que tiene el espíritu prestado los formó. Pues ningún hombre es capaz de formar un dios que sea semejante a él. (Sabiduría 15, 16)
Nada hay en ellos que pueda hacerlos atrayentes, como sucede a veces a la vista de los animales. Hasta fueron excluidos de la aprobación y bendición de Dios. (Sabiduría 15, 19)