Fondare 4275 Risultati per: Buscar A Dios
Los jefes de los levitas eran Jasabías, Serebías, Josué, Binuy, Cadmiel; los otros levitas que formaban el segundo coro para alternar con aquéllos los himnos de alabanza y de acción de gracias, conforme a las normas de David, hombre de Dios, un coro frente a otro, eran: (Nehemías 12, 24)
Para la inauguración de la muralla de Jerusalén se mandó a buscar a los levitas de todos los lugares donde habitaban para que viniesen a Jerusalén y se pudiese celebrar la inauguración con alegría, con himnos de acción de gracias y con cánticos, al son de címbalos, arpas y cítaras. (Nehemías 12, 27)
y sus hermanos Semayas, Azarel, Milalay, Guilalay, Maay, Natanael, Judá, Jananí, con los instrumentos musicales prescritos por David, hombre de Dios. Esdras, el escriba, iba al frente de ellos. (Nehemías 12, 36)
Los dos coros se pararon en el templo de Dios; y yo también, la mitad de los jefes que me acompañaba (Nehemías 12, 40)
Aquel día se ofrecieron muchos sacrificios entre la alegría general, pues Dios les había dado un motivo de gran alegría. También las mujeres y los niños se regocijaron, de modo que la alegría de Jerusalén se oía desde lejos. (Nehemías 12, 43)
Ellos, los cantores y los porteros eran los que realizaban el servicio de Dios y el rito de la purificación, conforme a las prescripciones de David y de su hijo Salomón. (Nehemías 12, 45)
Pues ya en los lejanos tiempos de David y de Asaf existían grupos de cantores y colecciones de cánticos de alabanza y de acción de gracias a Dios. (Nehemías 12, 46)
En aquel tiempo, leyendo el libro de Moisés en presencia del pueblo, se encontró escrito en él que los amonitas y los moabitas no debían entrar jamás a tomar parte en la comunidad de Dios, (Nehemías 13, 1)
por no haber salido a recibir a los israelitas con pan y agua y por haber alquilado a Balaán para que los maldijese, aunque nuestro Dios cambiara la maldición en bendición. (Nehemías 13, 2)
Anteriormente, el sacerdote Eliasib, que estaba encargado de los almacenes del templo de nuestro Dios y era pariente de Tobías, (Nehemías 13, 4)
y vine a Jerusalén; aquí me enteré del mal que había hecho Eliasib en favor de Tobías, proporcionándole un local en el atrio mismo del templo de Dios. (Nehemías 13, 7)
luego mandé purificar el local e hice reintegrar allí los utensilios del templo de Dios, las ofrendas y el incienso. (Nehemías 13, 9)