Fondare 2686 Risultati per: Ana
Su mujer, Zeres, y sus amigos le respondieron: "Manda preparar un patíbulo de veinticinco metros de altura, y mañana por la mañana propón al rey que se cuelgue en él a Mardoqueo, y así irás contento con el rey al banquete". Agradó la propuesta a Amán, y ordenó que se preparase el patíbulo. (Ester 5, 14)
No pudiendo el rey aquella noche conciliar el sueño, pidió que le trajesen el libro de los anales o crónicas y que se las leyeran. (Ester 6, 1)
Ester respondió: "Si al rey le parece bien, que se conceda también mañana a los judíos ejecutar el decreto en Susa, como lo han hecho hoy, y que se cuelgue en la horca a los diez hijos de Amán". (Ester 9, 13)
Mardoqueo escribió estos sucesos y envió cartas a todos los judíos de las provincias de Asuero, a las próximas y a las lejanas. (Ester 9, 20)
nos ha informado que, disperso entre todas las naciones de la tierra, existe un pueblo odioso por sus leyes, de costumbres contrarias a las de los demás pueblos y que siempre desprecia las órdenes del rey, impidiendo así que produzcan efecto las disposiciones de gobierno que de mí emanan. (Ester 13, 4)
Considerando, pues, que el citado pueblo, único en conducta, se halla en permanente hostilidad con todo el género humano, que se distingue por sus leyes extrañas, que se opone a nuestros intereses y que comete los peores abusos, (Ester 13, 5)
la otra la acompañaba sosteniendo sus vestidos. (Ester 15, 7)
Levantó su rostro centelleante y lanzó una mirada cargada de ira. La reina perdió el color, se desmayó y se apoyó en la doncella que la acompañaba. (Ester 15, 10)
Sus hijos solían visitarse mutuamente y celebrar banquetes, cada cual en su día, e invitaban también a sus tres hermanas a comer y beber en su compañía. (Job 1, 4)
de la mañana a la tarde quedan pulverizados, perecen para siempre sin darse cuenta nadie. (Job 4, 20)
Porque él hiere y después sana la herida; llaga, y su misma mano cura. (Job 5, 18)
Sabrás que tu tienda prospera; al revisar el ganado, nada echarás de menos. (Job 5, 24)