Fondare 2686 Risultati per: Ana
examinó todas las subidas de la ciudad e inspeccionó los manantiales, ocupándolos y destacando allí hombres de guerra. Después se volvió con su ejército. (Judit 7, 7)
Este pueblo de los israelitas confía, más que en sus lanzas, en las alturas de sus montañas, donde están replegados y donde no es fácil subir. (Judit 7, 10)
Permanece en tu tienda, ahorrando hombres de tu ejército. Tus siervos ocuparán las fuentes que brotan de la falda de la montaña. (Judit 7, 12)
Como de allí se surten de agua los de Betulia, los acosará la sed y tendrán que entregar su ciudad. Entonces nosotros y nuestras tropas subiremos a lo alto de las montañas, donde destacaremos puestos de guardia para impedir que nadie salga de la ciudad. (Judit 7, 13)
Los hombres de Esaú y los amonitas subieron y acamparon en la montaña frente a Dotán, de donde enviaron algunos al sur y al este, cara a Egrebel, cerca de Jus, que está sobre el torrente Mocmur. El resto del ejército asirio acampó en la llanura, cubriendo todo el país. Sus tiendas y su equipamiento eran una mole ingente, pues era una muchedumbre impresionante. (Judit 7, 18)
Todo esto lo supo Judit, hija de Merarí, hijo de Ox, de José, de Oziel, de Jelcías, de Ananías, de Gedeón, de Rafaín, de Ajitob, de Elías, de Jilquías, de Eliab, de Natanael, de Salamiel, de Sarasaday, de Israel. (Judit 8, 1)
Su marido, Manasés, de su misma tribu y familia, había muerto durante la siega de la cebada. (Judit 8, 2)
Mientras vigilaba en la besana a los atadores de las gavillas, le dio una insolación y tuvo que guardar cama. Murió en Betulia, su ciudad, y fue enterrado con sus padres en el campo situado entre Dotán y Balamón. (Judit 8, 3)
Era muy bella y de aspecto encantador. Su marido, Manasés, le había dejado muchas riquezas, criados y criadas, ganados y campos, y ella los administraba. (Judit 8, 7)
Pues si caemos nosotros, caerá toda Judea, el templo será saqueado y nosotros seremos responsables ante Dios de su profanación, (Judit 8, 21)
Judit le respondió: "¡Escuchadme! Voy a realizar una hazaña que se transmitirá de generación en generación a los hijos de nuestra raza. (Judit 8, 32)
Vosotros no intentéis conocer mi hazaña; no la conoceréis hasta que se realice". (Judit 8, 34)