Mosaico decorativo

Fondare 7268 Risultati per: ángel Del Señor

  • Bendito sea el Señor, tu Dios, que se ha complacido en ti y te ha puesto sobre su propio trono para reinar en nombre del Señor Dios. Porque tu Dios ama a Israel y quiere mantenerlo eternamente, por eso te ha constituido rey sobre su pueblo, para que administres el derecho y la justicia". (II Crónicas 9, 8)

  • Con las maderas el rey hizo balaustradas para el templo del Señor y para el palacio real, y cítaras y arpas para los cantores. Nunca se había visto una madera igual en el reino de Judá. (II Crónicas 9, 11)

  • El rey no dio oídos al pueblo, porque así lo había dispuesto el Señor, para que se cumpliera la palabra que el Señor había anunciado por medio de Ajías de Silo a Jeroboán, hijo de Nabat. (II Crónicas 10, 15)

  • Pero el Señor dijo a Semayas, hombre de Dios: (II Crónicas 11, 2)

  • Esto dice el Señor: No vayáis a luchar contra vuestros hermanos; volveos a vuestras casas, pues esto ha sucedido porque yo lo he querido". Ellos obedecieron la voz del Señor, y se volvieron sin luchar contra Jeroboán. (II Crónicas 11, 4)

  • Abandonaban posesiones y heredades para venir a Judá y a Jerusalén, pues Jeroboán y sus hijos les prohibían el ejercicio del sacerdocio del Señor. (II Crónicas 11, 14)

  • Los fieles seguidores del Señor, de todas las tribus de Israel, siguieron el ejemplo de los sacerdotes y levitas, y se fueron a Jerusalén para ofrecer sacrificios al Señor, Dios de sus padres. (II Crónicas 11, 16)

  • Cuando Roboán se consolidó en el reino y se sintió fuerte, abandonó la ley del Señor, y con él todo Israel. (II Crónicas 12, 1)

  • Por haber sido infieles al Señor, el año quinto del reinado de Roboán, Sesac, rey de Egipto, fue contra Jerusalén (II Crónicas 12, 2)

  • El profeta Semayas se presentó a Roboán y a los jefes de Judá, que ante el avance de Sesac se habían refugiado en Jerusalén, y les dijo: "Esto dice el Señor: Vosotros me habéis abandonado a mí, y yo a mi vez os he abandonado en manos de Sesac". (II Crónicas 12, 5)

  • Los jefes de Israel y el rey confesaron humildemente: "El Señor es justo". (II Crónicas 12, 6)

  • Cuando el Señor vio que se habían humillado, dijo a Semayas: "Se han humillado, no los destruiré; pronto verán mi liberación; no descargaré mi ira contra Jerusalén por medio de Sesac. (II Crónicas 12, 7)


"Como é belo esperar!" São Padre Pio de Pietrelcina