Mosaico decorativo

Fondare 1926 Risultati per: San

  • Invoco al Señor en alta voz y él me responde desde su santa Montaña. (Salmos 3, 5)

  • y destruyes a los mentirosos. ¡Al hombre sanguinario y traicionero lo abomina el Señor! (Salmos 5, 7)

  • Pero yo, por tu inmensa bondad, llegaré hasta tu Casa, y me postraré ante tu santo Templo con profundo temor. (Salmos 5, 8)

  • Ten piedad de mí, porque me faltan las fuerzas; sáname, porque mis huesos se estremecen. (Salmos 6, 3)

  • Porque él pide cuenta de la sangre, se acuerda de los pobres y no olvida su clamor. (Salmos 9, 13)

  • ¿Por qué el malvado desprecia a Dios, pensando que tú no pides cuenta? (Salmos 10, 13)

  • Pero el Señor está en su santo Templo, el Señor tiene su trono en el cielo. Sus ojos observan el mundo, sus pupilas examinan a los hombres: (Salmos 11, 4)

  • Salmo de David. Señor, ¿quién se hospedará en tu Carpa?, ¿quién habitará en tu santa Montaña? (Salmos 15, 1)

  • Multiplican sus ídolos y corren tras ellos, pero yo no les ofreceré libaciones de sangre, ni mis labios pronunciarán sus nombres. (Salmos 16, 4)

  • de los malvados que me acosan, del enemigo mortal que me rodea. (Salmos 17, 9)

  • Que él te auxilie desde su Santuario y te proteja desde Sión; (Salmos 20, 3)

  • Ahora sé que el Señor ha dado la victoria a su Ungido, lo ha hecho triunfar desde su santo cielo con las proezas de su mano salvadora. (Salmos 20, 7)


"A cada vitória sobre o pecado corresponde um grau de glória eterna". São Padre Pio de Pietrelcina