Fondare 1655 Risultati per: Eli
Si sus palabras están impregnadas de bondad y dulzura, su marido será el hombre más feliz. (Sirácides (Eclesiástico) 36, 23)
Miren a ese compañero que sufre por su amigo mientras se aprovecha para llenarse el estómago: apenas llega el peligro, sólo piensa en ponerse a salvo. (Sirácides (Eclesiástico) 37, 5)
El hombre sabio instruye a su propio pueblo: uno puede fiarse de los frutos de su inteligencia. (Sirácides (Eclesiástico) 37, 23)
El Señor creó las plantas medicinales que brotan de la tierra: un hombre inteligente no las menosprecia. (Sirácides (Eclesiástico) 38, 4)
Si el Señor sublime lo ha decidido así, lo llenará del espíritu de inteligencia. Entonces entregará, como una lluvia, palabras de sabiduría, y dará gracias al Señor en su oración. (Sirácides (Eclesiástico) 39, 6)
Mucha gente alabará su inteligencia, la que nunca pasará al olvido; su recuerdo no desaparecerá y su nombre se mantendrá vigente de generación en generación. (Sirácides (Eclesiástico) 39, 9)
El dinero para sobornar desaparecerá junto con la injusticia, pero la fidelidad permanecerá para siempre. (Sirácides (Eclesiástico) 40, 12)
Los que navegan por el mar nos cuentan sus peligros: ¡se oyen relatos escalofriantes! (Sirácides (Eclesiástico) 43, 24)
Le puso una corona de oro por encima del turbante, con una inscripción en relieve: "¡Consagrado al Señor!" Era un adorno precioso, una obra espléndida que atraía las miradas de todos. (Sirácides (Eclesiástico) 45, 12)
¡Oh Salomón, qué sabio fuiste en tu juventud, igual que un río desbordabas inteligencia! (Sirácides (Eclesiástico) 47, 14)
Cuando Salomón fue a descansar con sus padres, dejó como sucesor al más loco del pueblo, a un hombre sin inteligencia: ese Roboam, con sus decisiones, fue el culpable de la revuelta del pueblo. (Sirácides (Eclesiástico) 47, 23)
Luego apareció, como un fuego, el profeta Elías, cuyas palabras quemaban como un antorcha. (Sirácides (Eclesiástico) 48, 1)