Mosaico decorativo

1. Oh Señor todopoderoso, Dios de Israel, un alma angustiada, un espíritu abatido es el que clama a ti.

1. Señor omnipotente, Dios de Israel, mi alma en angustia, mi espíritu abatido es el que clama a ti.

2. Escucha, Señor, ten piedad, porque hemos pecado contra ti.

2. Escucha, Señor, ten piedad, porque hemos pecado ante ti.

3. Tú te sientas en tu trono eternamente, mas nosotros por siempre pereceremos.

3. Pues tú te sientas en tu trono eternamente; mas nosotros por siempre perecemos.

4. Señor todopoderoso, Dios de Israel, de los hijos de aquellos que pecaron contra ti. No dieron ellos oídos a la voz del Señor, su Dios, y por eso se han pegado a nosotros esas calamidades.

4. Señor omnipotente, Dios de Israel, escucha la oración los muertos de Israel, de los hijos de aquellos que pecaron contra ti: desoyeron ellos la voz del Señor su Dios, y por eso se han pegado a nosotros estos males.

5. No te acuerdes de las injusticias de nuestros padres; acuérdate ahora de tu mano y de tu nombre.

5. No te acuerdes de las iniquidades de nuestros padres, sino acuérdate de tu mano y de tu Nombre en esta hora.

6. Pues tú eres el Señor Dios nuestro, y nosotros queremos alabarte, Señor.

6. Pues eres el Señor Dios nuestro, y nosotros queremos alabarte, Señor.

7. Para eso has llenado de tu temor nuestros corazones, para que invocásemos tu nombre. Queremos alabarte en nuestro destierro, porque hemos apartado de nuestro corazón toda la injusticia de nuestros padres, que pecaron ante ti.

7. Para eso pusiste tu temor en nuestros corazones, para que invocáramos tu Nombre. Queremos alabarte en nuestro destierro, porque hemos apartado de nuestro corazón toda la iniquidad de nuestros padres, que pecaron ante ti.

8. Y aquí estamos todavía en nuestro destierro, donde tú nos dispersaste para que fuésemos oprobio, maldición, condenación por todas las injusticias de nuestros padres, que se apartaron del Señor Dios nuestro.

8. Aquí estamos todavía en nuestro destierro, donde tú nos dispersaste, para que fuésemos oprobio, maldición y condenación por todas las iniquidades de nuestros padres que apartaron del Señor Dios nuestro.

9. Escucha, Israel, los preceptos de vida, tiende tu oído para aprender la sabiduría.

9. Escucha, Israel, los mandamientos de vida, tiende tu oído para conocer la prudencia.

10. ¿Por qué, Israel, por qué te encuentras en tierra de enemigos, envejeces en un país extraño,

10. ¿Por qué, Israel, por qué estás en país de enemigos, has envejecido en un país extraño,

11. te has contaminado con los muertos y eres contado entre los que bajan al abismo?

11. te has contaminado con cadáveres, contado entre los que bajan al seol?

12. Es que has abandonado la fuente de la sabiduría;

12. ¡Es que abandonaste la fuente de la sabiduría!

13. si hubieras andado por el camino de Dios, habrías vivido en paz eternamente.

13. Si hubieras andado por el camino de Dios, habrías vivido en paz eternamente.

14. Aprende dónde está la prudencia, dónde la fuerza, dónde la inteligencia, para saber con ello dónde está la longevidad y la vida, dónde la lumbre de los ojos y la paz.

14. Aprende dónde está la prudencia, dónde la fuerza, dónde la inteligencia, para saber al mismo tiempo dónde está la longevidad y la vida, dónde la luz de los ojos y la paz.

15. Pero ¿quién ha encontrado su mansión, quién ha entrado en sus tesoros?

15. Pero ¿quién ha encontrado su mansión, quién ha entrado en sus tesoros?

16. ¿Dónde están los príncipes de las naciones y los que doman las bestias de la tierra?

16. ¿Dónde están los príncipes de las naciones, y los que dominan las bestias de la tierra,

17. ¿Los que juegan con las aves del cielo, los que acumulan la plata y el oro, en que confían los hombres y nunca se cansan de adquirirlas;

17. los que juegan con las aves del cielo, los que atesoran la plata y el oro en que confían los hombres, y cuyo afán de adquirir no tiene fin;

18. los que con tanto afán labran la plata, sin que haya rival para sus obras?

18. los que labran la plata con cuidado, mas no dejan rastro de sus obras?

19. Han desaparecido, han bajado al abismo; otros han surgido en su lugar;

19. Desaparecieron, bajaron al seol, y otros surgieron en su lugar.

20. otros más jóvenes han visto la luz y han vivido en la tierra; pero el camino de la ciencia no lo han conocido,

20. Otros más jóvenes que ellos vieron la luz, y vivieron en la tierra; pero el camino de la ciencia no lo conocieron,

21. no han sabido sus senderos. Sus hijos tampoco han dado con ella, han quedado lejos de su camino.

21. ni comprendieron sus senderos. Sus hijos tampoco se preocuparon de ella, quedaron lejos de su camino.

22. No se oyó hablar de ella en Canaán, ni fue vista en Temán.

22. No se oyó hablar de ella en Canaán, ni fue vista en Temán.

23. Los hijos de Agar, que andan buscando la prudencia en la tierra, los mercaderes de Madián y de Temán, los narradores de fábulas y los buscadores de prudencia no conocieron el camino de la sabiduría, ni descubrieron sus senderos.

23. Los hijos de Agar, que andan buscando la inteligencia en la tierra, los mercaderes de Madián y de Temán, los autores de fábulas y los buscadores de inteligencia, no conocieron el camino de la sabiduría ni tuvieron memoria de sus senderos.

24. ¡Oh Israel, qué grande es la morada de Dios, qué vasto el lugar de su dominio!

24. ¡Oh Israel, qué grande es la casa de Dios, qué vasto el lugar de su dominio!

25. Grande es y sin límites, excelso e inmenso.

25. Grande es y sin límites, excelso y sin medida.

26. Allí nacieron los gigantes, los famosos de antiguo, de elevada estatura, expertos en la guerra.

26. Allí nacieron los famosos gigantes antiguos, de alta estatura y expertos en la guerra.

27. Pero Dios no eligió a éstos, ni a ellos enseñó el camino de la sabiduría,

27. Pero no fue a éstos a quienes eligió Dios ni les enseñó el camino de la ciencia;

28. y por eso perecieron; por no tener prudencia, perecieron por su insensatez.

28. y perecieron por no tener prudencia, por su locura perecieron.

29. ¿Quién subió al cielo y la tomó? ¿Quién la hizo bajar desde las nubes?

29. ¿Quién subió al cielo y la tomó? ¿quién la hizo bajar desde las nubes?

30. ¿Quién atravesó el mar para alcanzarla y la trajo a precio de oro puro?

30. ¿Quién atravesó el mar y la encontró? ¿quién la traerá a precio de oro puro?

31. Nadie conoce su camino, nadie sabe sus senderos.

31. No hay quien conozca su camino, nadie imagina sus senderos.

32. Pero aquel que todo lo sabe la conoce, con su inteligencia la descubrió; el que estableció la tierra para siempre y la llenó de animales,

32. Pero el que todo lo sabe la conoce, con su inteligencia la escrutó, el que dispuso la tierra para siempre y la llenó de animales cuadrúpedos,

33. el que envía la luz y ella va, la llama y temblorosa le obedece.

33. el que envía la luz, y ella va, el que llama, y temblorosa le obedece;

34. Brillan los astros en su sitio llenos de alegría;

34. brillan los astros en su puesto de guardia llenos de alegría,

35. los llama él y responden: aquí estamos, y brillan jubilosos para su hacedor.

35. los llama él y dicen: ¡Aquí estamos!, y brillan alegres para su Hacedor.

36. Éste es nuestro Dios; ningún otro es comparable a él.

36. Este es nuestro Dios, ningún otro es comparable a él.

37. Él descubrió los caminos de la sabiduría y se los enseñó a Jacob, su siervo, a Israel, su preferido.

37. El descubrió el camino entero de la ciencia, y se lo enseñó a su siervo Jacob, y a Israel su amado.

38. Así apareció ella en la tierra y llegó al alcance de los hombres.

38. Después apareció ella en la tierra, y entre los hombres convivió.



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