Talált 18 Eredmények: especie

  • Dios dijo: "Produzca la tierra vegetación: plantas con semilla de su especie y árboles frutales que den sobre la tierra frutos que contengan la semilla de su especie"; y así fue. (Génesis 1, 11)

  • La tierra produjo vegetación: plantas con semilla de su especie y árboles frutales que contienen la semilla propia de su especie. Vio Dios que esto estaba bien. (Génesis 1, 12)

  • Dios creó los grandes monstruos marinos, todos los seres vivientes que se mueven y pululan en las aguas según su especie, y el mundo volátil según su especie. Vio Dios que esto estaba bien. (Génesis 1, 21)

  • Dios dijo: "Produzca la tierra animales vivientes según su especie: ganados, reptiles y bestias salvajes según su especie". Y así fue. (Génesis 1, 24)

  • Dios hizo las bestias de la tierra, los ganados y los reptiles campestres, cada uno según su especie. Vio Dios que esto estaba bien. (Génesis 1, 25)

  • De todos los seres vivientes meterás contigo en el arca una pareja de cada especie, macho y hembra, para que sobrevivan contigo. (Génesis 6, 19)

  • De cada especie de aves, de animales y de reptiles entrará contigo una pareja, para salvaguardar la vida. (Génesis 6, 20)

  • de las aves del cielo, siete parejas, con el fin de conservar la especie sobre la tierra. (Génesis 7, 3)

  • un macho y una hembra de cada especie, tal y como se lo había ordenado Dios. Y el Señor cerró la puerta detrás de Noé. (Génesis 7, 16)

  • Observad las leyes. No cruzarás en tu ganado las bestias de diversa especie, ni sembrarás en tu campo dos especies de grano diferentes ni llevarás sobre ti un vestido con dos clases de tejido. (Levítico 19, 19)

  • El primogénito de toda especie, tanto de hombres como de animales, que se ofrece al Señor, será tuyo. Pero pedirás un rescate por los primogénitos de los hombres y de los animales impuros. (Números 18, 15)

  • Uno de ellos salió al campo a recoger verduras, y habiendo encontrado una especie de cepa silvestre, recogió de ella los frutos hasta llenar su capa. Llegó a casa y los picó en la olla de las viandas, sin saber lo que eran. (II Reyes 4, 39)


“Cada Missa lhe obtém um grau mais alto de gloria no Céu!” São Padre Pio de Pietrelcina