Talált 2268 Eredmények: Um
Dios hizo igualmente recaer sobre la cabeza de los hombres de Siquén el mal que habían hecho, cumpliéndose la maldición de Jotán, el hijo de Yerubaal. (Jueces 9, 57)
Pasados los dos meses, ella volvió a su padre, y éste cumplió con ella la promesa que había hecho. Ella no había tenido relaciones con ningún hombre; de aquí viene la costumbre de Israel (Jueces 11, 39)
Manóaj le preguntó: "Cuando se cumpla tu palabra, ¿qué norma hemos de seguir con el niño? ¿Qué haremos con él?". (Jueces 13, 12)
y preguntó al ángel del Señor: "¿Cómo te llamas, para que cuando se cumpla tu palabra te estemos agradecidos?". (Jueces 13, 17)
El padre de Sansón fue a casa de la joven, y Sansón dio una fiesta, como era costumbre entre los mozos. (Jueces 14, 10)
Sansón le contestó: "Si me atasen con siete cuerdas humedecidas, sin dejarlas secar, perdería mi fuerza y sería como otro hombre cualquiera". (Jueces 16, 7)
Los jefes de los filisteos le llevaron las siete cuerdas humedecidas, sin secar, y Dalila lo ató con ellas. (Jueces 16, 8)
En medio de su alegría, dijeron: "Que traigan a Sansón para que nos divierta". Lo sacaron de la cárcel y se divirtieron con él. Lo habían puesto entre las columnas. (Jueces 16, 25)
Entonces Sansón dijo al joven que lo llevaba de la mano: "Llévame hasta las columnas sobre las que descansa el edificio para que pueda apoyarme en ellas". (Jueces 16, 26)
Sansón palpó las dos columnas centrales sobre las que descansaba el edificio, e hizo fuerza sobre ellas, sobre una con la mano derecha y sobre la otra con la mano izquierda. (Jueces 16, 29)
Y gritó: "Muera yo con los filisteos". Se agarró con todas sus fuerzas, y el edificio se derrumbó sobre los jefes y sobre todo el pueblo que estaba allí. Fueron más los que mató al morir que los que había matado durante su vida. (Jueces 16, 30)
Sus hermanos y toda su familia fueron y se lo llevaron. Lo sepultaron entre Sorá y Estaol, en la tumba de Manóaj, su padre. Fue juez de Israel durante veinte años. (Jueces 16, 31)