Mosaico decorativo

Talált 1928 Eredmények: Tierra Prometida

  • Salió entonces de la tierra de los caldeos y vivió en Jarán. Y allí, después de la muerte de su padre, Dios lo trasladó a esta tierra en que vosotros habitáis ahora; (Hechos 7, 4)

  • y no le dio propiedad en esta región, ni siquiera un pie de tierra; pero prometió dársela en posesión a él y a su descendencia después de él, aunque no tenía hijos. (Hechos 7, 5)

  • Dios le declaró que su descendencia sería emigrante en tierra extranjera, y la esclavizarían y la maltratarían durante cuatrocientos años; (Hechos 7, 6)

  • Al oír esto, Moisés huyó y se fue a vivir como extranjero a la tierra de Madián, donde tuvo dos hijos. (Hechos 7, 29)

  • El Señor le dijo: Descálzate, porque el lugar en que estás es tierra santa. (Hechos 7, 33)

  • Nuestros antepasados se fueron pasando la tienda de padres a hijos y la introdujeron, guiados por Josué, en la tierra conquistada a los paganos, a los que expulsó Dios delante de ellos. Así hasta los días de David, (Hechos 7, 45)

  • El cielo es mi trono, y la tierra, el estrado de mis pies; ¿qué casa podríais construirme y qué lugar para reposo mío? (Hechos 7, 49)

  • Por ser pobre, no le hicieron justicia. Nadie podrá hablar de su descendencia, pues fue arrancado de la tierra de los vivos. (Hechos 8, 33)

  • cayó a tierra y oyó una voz que le decía: "Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?". (Hechos 9, 4)

  • vio el cielo abierto y un objeto a modo de un gran lienzo, que colgado de las cuatro puntas descendía hacia la tierra; (Hechos 10, 11)

  • en él había toda clase de cuadrúpedos, reptiles de la tierra y aves del cielo. (Hechos 10, 12)

  • Se levantó uno de ellos, llamado Agabo, y, movido por el Espíritu, anunció que iba a sobrevenir sobre toda la tierra una gran escasez. Fue la que vino en tiempo de Claudio. (Hechos 11, 28)


"A mansidão reprime a ira." São Padre Pio de Pietrelcina