Mosaico decorativo

Talált 24 Eredmények: Supieron

  • Cuando los israelitas y los habitantes de Judá supieron lo que Holofernes, generalísimo de Nabucodonosor, rey de Asiria, había hecho con los pueblos y cómo había expoliado y destruido sus santuarios, (Judit 4, 1)

  • Cuando los israelitas lo supieron, cayeron sobre ellos, los derrotaron y los persiguieron hasta Joba. Acudieron también los de Jerusalén y los de la región montañosa, pues ya sabían lo sucedido en el campamento de sus enemigos. Los de Galaad y los de Galilea les propinaron una gran derrota hasta más allá de Damasco y su región. (Judit 15, 5)

  • Pero pronto se olvidaron de sus obras y no supieron esperar en sus designios: (Salmos 106, 13)

  • Cuando lo supieron Matatías y los suyos, lloraron amargamente, (I Macabeos 2, 39)

  • Cuando los pueblos vecinos supieron que el altar había sido reconstruido y restaurado, como antes el templo, se irritaron grandemente (I Macabeos 5, 1)

  • Cuando los del Macabeo supieron que se iban acercando, hicieron súplicas a Dios con la cabeza cubierta de ceniza y los lomos ceñidos con cilicios. (II Macabeos 10, 25)

  • Cuando los hombres del Macabeo supieron que se ponía sitio a sus fortalezas, suplicaron al Señor, en unión con el pueblo, con gemidos y llantos, que se dignara enviar un ángel para salvar a Israel. (II Macabeos 11, 6)

  • Los magos, adivinos, caldeos y astrólogos vinieron y yo les conté mi sueño, pero no supieron darme una explicación. (Daniel 4, 4)

  • Muchos judíos supieron que Jesús estaba allí y acudieron no sólo por Jesús, sino también por ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos. (Juan 12, 9)

  • Ananías, al oír estas palabras, cayó muerto. Y cuantos lo supieron se llenaron de miedo. (Hechos 5, 5)

  • Los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea supieron que también los paganos habían recibido la palabra de Dios. (Hechos 11, 1)

  • Cuando los judíos de Tesalónica supieron que Pablo anunciaba también en Berea la palabra de Dios, fueron allá para agitar y alborotar a la plebe. (Hechos 17, 13)


"O trabalho é tão sagrado como a oração". São Padre Pio de Pietrelcina