Talált 1317 Eredmények: Son
Porque un pueblo ataca a mi país, poderoso e innumerable; dientes de león son sus dientes, y tiene muelas de leona. (Joel 1, 6)
enviaré fuego contra Moab, que devorará los palacios de Queriot, y Moab morirá en el fragor entre el clamor bélico y el sonido de la trompeta; (Amós 2, 2)
¿Sonará la trompeta en la ciudad sin que el pueblo se alarme? ¿Sucederá en la ciudad una desgracia sin que el Señor la haya causado? (Amós 3, 6)
Porque sé que son muchos vuestros crímenes y enormes vuestras injusticias. Opresores del justo, os dejáis sobornar con dádivas y atropelláis al pobre en el tribunal. (Amós 5, 12)
Aparta de mí el ruido de tus canciones; no quiero oír el sonido de la lira. (Amós 5, 23)
Los que cantan a gritos al son del arpa y se inventan, como David, instrumentos de música; (Amós 6, 5)
¿y no voy a tener yo compasión de Nínive, en la que hay más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir su derecha de su izquierda, y una gran cantidad de animales?". (Jonás 4, 11)
¿Es que será maldita la casa de Jacob? ¿Es que se ha terminado la paciencia del Señor? ¿Así es como él se comporta? ¿No son sus palabras benignas para el que practica la justicia?". (Miqueas 2, 7)
Porque el hijo insulta al padre, la hija se alza contra su madre, la nuera contra su suegra, y los enemigos del hombre son sus mismos familiares. (Miqueas 7, 6)
El Señor es paciente, pero de gran poder, y no deja pasar nada. El Señor camina en la tempestad y en el huracán, y las nubes son el polvo de sus pies. (Nahún 1, 3)
porque ellos son como espinos enmarañados; como borrachos en su borrachera, como paja seca serán enteramente consumidos. (Nahún 1, 10)
Robad la plata, robad el oro. ¡Son innumerables las reservas, verdaderos montones de objetos preciosos! (Nahún 2, 10)