Talált 602 Eredmények: Sino
Cuando los laicos vengan ante el Señor en las fiestas para adorar, los que entren por la puerta norte saldrán por la puerta sur, y los que entren por la puerta sur saldrán por la del norte; no saldrán por la puerta que entraron, sino que saldrán por la de enfrente. (Ezequiel 46, 9)
En cuanto a mí, este misterio me ha sido revelado no porque yo posea una sabiduría superior a la de todos los hombres, sino con el solo objeto de indicar la interpretación al rey y de que tú comprendieras los pensamientos de tu corazón. (Daniel 2, 30)
"Pues bien -respondieron-, Daniel, ese deportado de Judá, no hace caso ni de ti, oh rey, ni de la prohibición que has firmado, sino que tres veces al día hace su oración". (Daniel 6, 14)
Inclina, Dios mío, tus oídos y escucha. Abre tus ojos y mira nuestras ruinas y la ciudad sobre la cual se invoca tu nombre. Oh, no; no apoyados en nuestras obras justas presentamos nuestras súplicas ante ti, sino en tu gran misericordia. (Daniel 9, 18)
Surgirá al fin en lugar de éste un hombre despreciable, a quien no se conferirá la dignidad real, sino que se introducirá mediante la astucia y se apoderará del reino a fuerza de intrigas. (Daniel 11, 21)
Le dijo un día el rey: "¿Por qué no adoras a Bel?". Él respondió: "Yo no adoro a ídolos hechos por mano humana, sino al Dios vivo, creador del cielo y de la tierra y Señor de todo viviente". (Daniel 14, 5)
sino juramentos falsos, mentiras, homicidios y robos, adulterios, violencias y sangre que provoca sangre. (Oseas 4, 2)
Vienen días, dice el Señor Dios, en que enviaré el hambre al país; no hambre de pan, no sed de agua, sino de oír la palabra del Señor. (Amós 8, 11)
Ésta es la palabra del Señor sobre Zorobabel: "No por el poder de las armas ni por la violencia, sino por mi espíritu, palabra del Señor todopoderoso. (Zacarías 4, 6)
Porque voy a poner en este país a un pastor insensato, que no se preocupará de la oveja perdida, ni buscará la que anda descarriada, ni curará a la herida, ni alimentará a las sanas; sino que comerá la carne de las más gordas y no dejará ni las pezuñas. (Zacarías 11, 16)
Tenía en su boca la verdadera doctrina, y en sus labios no se encontró falsedad alguna, sino que se portaba conmigo con integridad y rectitud, y a muchos otros apartó del mal camino. (Malaquías 2, 6)
Por eso también yo os he hecho despreciables y viles ante todo el pueblo, de la misma manera que vosotros no habéis guardado mi camino, sino que habéis dado pruebas de parcialidad en vuestras decisiones. (Malaquías 2, 9)