Talált 532 Eredmények: Segunda Muerte
hirió de muerte a grandes reyes, porque es eterno su amor; (Salmos 136, 17)
Después de su muerte, todos ciñeron la corona real, y sus hijos después de ellos durante muchos años; pero llenaron la tierra de crueldades. (I Macabeos 1, 9)
El que no cumpliera las órdenes del rey sería castigado con la muerte. (I Macabeos 1, 50)
Al que se le encontraba el libro de la alianza, o al que observaba la ley, se le condenaba a muerte en virtud del decreto real. (I Macabeos 1, 57)
"Moriremos -decían-, pero el cielo y la tierra serán testigos de nuestra injusta muerte". (I Macabeos 2, 37)
Les obligó a encerrarse en sus torres, los bloqueó y condenó a muerte, incendiando las torres con todo lo que había dentro. (I Macabeos 5, 5)
Lisias, al enterarse de la muerte del rey, proclamó rey a su hijo Antíoco, a quien había educado desde niño, y le apellidó Eupator. (I Macabeos 6, 17)
Demetrio, al enterarse de la muerte de Nicanor y de la derrota de su ejército, decidió mandar a Judea otra vez a Báquides y Alcimo como jefes del ala derecha de su ejército. (I Macabeos 9, 1)
Después de la muerte de Judas aparecieron de nuevo los criminales en todo el territorio de Israel y levantaron la cabeza los autores de la iniquidad. (I Macabeos 9, 23)
"Desde la muerte de tu hermano Judas, no ha surgido nadie semejante a él, capaz de enfrentarse a nuestros enemigos, a Báquides y a cuantos odian nuestra nación. (I Macabeos 9, 29)
Cuando llegó a Roma y a Esparta la noticia de la muerte de Jonatán, se afligieron profundamente. (I Macabeos 14, 16)
El mismo que habita el cielo vigila aquel lugar y lo guarda, hiriendo de muerte a los que penetran en él para profanarlo". (II Macabeos 3, 39)