Talált 435 Eredmények: Santo Sábado
No harán ya mal, ni causarán más daño en todo mi monte santo, porque el país estará lleno del conocimiento del Señor, como las aguas llenan el mar. (Isaías 11, 9)
Exulta, grita de júbilo, habitante de Sión, pues grande es en ti el Santo de Israel. (Isaías 12, 6)
Aquel día el hombre mirará a su creador, y sus ojos se volverán al Santo de Israel. (Isaías 17, 7)
Aquel día se tocará la gran trompeta, y vendrán los perdidos en el país de Asiria y los dispersos en el país de Egipto; a adorar al Señor en el monte santo, en Jerusalén. (Isaías 27, 13)
Aún volverán los humildes a alegrarse en el Señor, y los pobres se gozarán en el Santo de Israel; (Isaías 29, 19)
porque verá en medio de él la obra de mis manos, y santificará mi nombre. Santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel. (Isaías 29, 23)
apartaos del camino, desviaos del sendero; quitad de nuestra presencia al Santo de Israel. (Isaías 30, 11)
Por tanto, esto dice el Santo de Israel: Pues rechazáis esta palabra y os dais a lo perverso y desleal apoyándoos en ello, (Isaías 30, 12)
Pues esto dice el Señor Dios, el Santo de Israel: En la conversión y la calma está vuestra salvación, en la mesura y la confianza se encuentra vuestra fuerza. Mas no lo habéis querido, (Isaías 30, 15)
¡Ay de los que bajan a Egipto en busca de ayuda!; de los que confían en caballos y ponen su esperanza en el número de sus carros y en la fuerza de sus jinetes, pero no han puesto sus ojos en el Santo de Israel ni han consultado al Señor. (Isaías 31, 1)
¿A quién has injuriado y ultrajado? ¿Contra quién has levantado la voz y alzado altivamente tus miradas? ¡Contra el Santo de Israel! (Isaías 37, 23)
¿Con quién, pues, me vais a comparar? ¿Quién hay como yo?, dice el Santo. (Isaías 40, 25)