Talált 386 Eredmények: Sangre
Muerte y derramamiento de sangre, querella y espada, calamidades, hambre, tribulación y plagas: (Eclesiástico 40, 9)
Cuando él extendía su mano a la copa y ofrecía la sangre de la uva derramándola al pie del altar, como suave olor para el altísimo, rey del universo, (Eclesiástico 50, 15)
¿Qué me importa la multitud de vuestros sacrificios? -dice el Señor-. Estoy harto de holocaustos de carneros y de grasas de becerros; la sangre de novillos, de corderos y de machos cabríos me hastía. (Isaías 1, 11)
Cuando extendéis las manos, aparto mis ojos de vosotros; aunque multipliquéis vuestras plegarias, no las escucho. Vuestras manos están llenas de sangre. (Isaías 1, 15)
Cuando el Señor haya lavado la mancha de las hijas de Sión y haya limpiado a Jerusalén de la sangre en ella derramada, cuando dicte la sentencia y ejecute la pena, (Isaías 4, 4)
Sí, la viña del Señor omnipotente es el pueblo de Israel; y los hombres de Judá, su plantel escogido. El Señor esperaba de ellos respeto a la ley, y hay sangre derramada; esperaba justicia, y sólo hay gritos de dolor. (Isaías 5, 7)
Porque todo calzado de guerra estrepitoso, todo manto manchado de sangre será quemado, pasto de las llamas. (Isaías 9, 4)
Porque están llenas de sangre las aguas de Dimón, y aún más añadiré a Dimón: un león sobre los escapados de Moab y sobre los que queden en el país. (Isaías 15, 9)
Pues el Señor sale de su morada para castigar los crímenes de los habitantes de la tierra. La tierra vomitará su sangre y no cubrirá ya más a sus víctimas. (Isaías 26, 21)
El que camina en la justicia y habla rectamente, el que rechaza una ganancia arrancada a la fuerza, el que sacude su mano para no aceptar soborno, tapa sus oídos para no oír intrigas de sangre y cierra sus ojos para no ver el mal: (Isaías 33, 15)
Los muertos son tirados a la calle, el hedor de sus cadáveres se expande, la sangre cunde de los montes. (Isaías 34, 3)
La espada del Señor está llena de sangre, empapada de grasa, de sangre de corderos y de machos cabríos, de grasa de riñones de carneros. Pues el Señor va a hacer un sacrificio en Bosra, una gran matanza en el país de Edón. (Isaías 34, 6)