Talált 3535 Eredmények: Sal
Así procedía Absalón con todos los israelitas que venían a pedir justicia al rey, y así ganaba el corazón de los israelitas. (II Samuel 15, 6)
Al cabo de cuatro años, Absalón dijo al rey: "Permíteme que vaya a Hebrón a cumplir un voto que hice al Señor; (II Samuel 15, 7)
pues cuando estaba en Guesur, en Arán, hice este voto: Si el Señor me permite volver a Jerusalén, ofreceré al Señor un sacrificio en Hebrón". (II Samuel 15, 8)
El rey le respondió: "Vete en paz". Entonces Absalón partió para Hebrón. (II Samuel 15, 9)
Absalón mandó mensajeros a todas las tribus de Israel, para decirles: "Cuando oigáis el sonido de la trompeta, gritaréis: Absalón reina en Hebrón". (II Samuel 15, 10)
De Jerusalén habían ido con Absalón doscientos hombres invitados por él, que iban de buena fe, sin saber nada. (II Samuel 15, 11)
Absalón mandó a buscar a su propia ciudad de Guiló a Ajitófel, guilonita, consejero de David, que estuvo con él mientras ofrecía el sacrificio. La conjuración se hizo fuerte y los partidarios de Absalón iban aumentando. (II Samuel 15, 12)
Uno fue a informar a David: "El corazón de toda la gente de Israel se va tras Absalón". (II Samuel 15, 13)
Entonces dijo David a todos sus servidores que estaban con él en Jerusalén: "Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar de Absalón. Daos prisa a salir, no sea que venga a toda prisa, nos sorprenda, haga caer sobre nosotros el mal y pase la ciudad a filo de espada". (II Samuel 15, 14)
y salió el rey y toda su casa detrás de él; pero el rey dejó diez concubinas para guardar la casa, (II Samuel 15, 16)
Iba también Sadoc con todos los levitas, que llevaban el arca de la alianza de Dios; y colocaron el arca de Dios junto a Abiatar, hasta que todo el pueblo terminó de salir de la ciudad. (II Samuel 15, 24)
Sadoc y Abiatar volvieron con el arca de Dios a Jerusalén y se quedaron allí. (II Samuel 15, 29)