Mosaico decorativo

Talált 3535 Eredmények: Sal

  • Pero el que invoque el nombre del Señor se salvará. (Hechos 2, 21)

  • Y con otras muchas palabras los apremiaba y los exhortaba diciendo: "Salvaos de esta generación perversa". (Hechos 2, 40)

  • alabando a Dios y gozando del favor de todo el pueblo. El Señor añadía cada día al grupo a todos los que entraban por el camino de la salvación. (Hechos 2, 47)

  • y de un salto se puso en pie y echó a andar; y entró con ellos en el templo andando, saltando y alabando a Dios. (Hechos 3, 8)

  • Él no se apartaba de Pedro y de Juan; y todo el pueblo, asombrado, fue corriendo a juntarse con ellos en el pórtico de Salomón. (Hechos 3, 11)

  • al que el cielo debe retener hasta los tiempos de la restauración universal, de que habló Dios por boca de sus profetas desde muy antiguo. (Hechos 3, 21)

  • Al día siguiente se reunieron en Jerusalén los jefes del pueblo, los ancianos y los maestros de la ley. (Hechos 4, 5)

  • Y no hay salvación en ningún otro, pues no se nos ha dado a los hombres ningún otro nombre debajo del cielo para salvarnos". (Hechos 4, 12)

  • Les ordenaron salir de la sala del tribunal, y se pusieron a deliberar entre ellos, (Hechos 4, 15)

  • preguntándose: "¿Qué haremos con estos hombres? Porque ciertamente han hecho un milagro notorio y manifiesto a todos los habitantes de Jerusalén, y no podemos negarlo. (Hechos 4, 16)

  • Los apóstoles hacían muchos milagros y prodigios en el pueblo; todos se reunían en el pórtico de Salomón. (Hechos 5, 12)

  • De las aldeas próximas a Jerusalén acudía también mucha gente llevando enfermos y poseídos por espíritus inmundos, y todos eran curados. (Hechos 5, 16)


"Reze, reze! Quem muito reza se salva e salva os outros." São Padre Pio de Pietrelcina