Talált 22902 Eredmények: Re
El Señor dijo a Moisés: "Alza tu mano hacia el cielo para que vengan sobre Egipto tinieblas tan espesas que se las pueda palpar". (Exodo 10, 21)
Moisés alzó su mano hacia el cielo, y hubo espesas tinieblas tres días y tres noches por todo Egipto. (Exodo 10, 22)
No se veían unos a otros; durante tres días nadie se movió de su lugar. Pero los israelitas tuvieron luz en la región donde vivían. (Exodo 10, 23)
Moisés respondió: "Tú mismo nos has de dar las víctimas para los sacrificios y holocaustos que ofreceremos al Señor, nuestro Dios. (Exodo 10, 25)
Tenemos que llevar también nuestro ganado; no ha de quedar ni una res, porque hemos de tomar de él para ofrecerlo al Señor, nuestro Dios, y no sabemos qué hemos de ofrecer al Señor hasta que lleguemos allá". (Exodo 10, 26)
Pero el Señor endureció el corazón del Faraón, que no quiso dejarlos ir. (Exodo 10, 27)
El Faraón le dijo: "Retírate de aquí y guárdate bien de presentarte de nuevo ante mí, porque el día que vuelvas, morirás". (Exodo 10, 28)
Moisés dijo: "Has dicho bien; no volveré a presentarme ante ti". (Exodo 10, 29)
El Señor dijo a Moisés: "Sólo una plaga más voy a traer sobre el Faraón y sobre Egipto; después de ella, no sólo os dejará marchar, sino que os echará de aquí. (Exodo 11, 1)
Por tanto, ordena al pueblo que cada uno, hombre o mujer, pida a sus amigos y a sus amigas objetos de plata y oro". (Exodo 11, 2)
Y el Señor concedió al pueblo el favor de los egipcios; hasta el mismo Moisés era considerado por los servidores del Faraón y por el pueblo. (Exodo 11, 3)
Moisés dijo: "Esto dice el Señor: A eso de la medianoche saldré por Egipto, (Exodo 11, 4)