Talált 22902 Eredmények: Re
Cuando las reses robustas se encelaban, Jacob ponía las varas delante de ellas, para que se apareasen a vista de las varas. (Génesis 30, 41)
De este modo se enriqueció enormemente y tuvo numerosos rebaños, esclavos y esclavas, camellos y asnos. (Génesis 30, 43)
Después oyó que los hijos de Labán andaban diciendo: "Jacob se ha apoderado de lo que es de nuestro padre; a expensas de nuestro padre ha hecho toda esta riqueza". (Génesis 31, 1)
El Señor dijo a Jacob: "Vuelve a la tierra de tus padres, a tu familia, y yo estaré contigo". (Génesis 31, 3)
Jacob mandó llamar a Raquel y a Lía al campo donde estaba el rebaño, (Génesis 31, 4)
y les dijo: "Veo que vuestro padre ya no me mira como antes, pero el Dios de mi padre ha estado conmigo. (Génesis 31, 5)
Bien sabéis que he servido a vuestro padre con todas mis fuerzas; (Génesis 31, 6)
Si él decía: Las reses manchadas serán tu salario, todas las ovejas del rebaño parían corderos manchados; si decía: Las reses rayadas serán tu salario, todas las ovejas parían corderos rayados. (Génesis 31, 8)
Así ha quitado Dios el ganado a vuestro padre y me lo ha dado a mí. (Génesis 31, 9)
Y él me dijo: Levanta los ojos y verás cómo todos los machos que cubren a las ovejas son manchados y rayados, porque he visto todo lo que te ha hecho Labán. (Génesis 31, 12)
Raquel y Lía le respondieron: "¿Tenemos acaso nosotras parte o herencia en la casa de nuestro padre? (Génesis 31, 14)
¿No nos ha tratado como extrañas vendiéndonos y comiéndose nuestro precio? (Génesis 31, 15)