Mosaico decorativo

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  • Los dirigentes no me añadieron nada -lo que ellos fueron antes, no me interesa, pues Dios no juzga por las apariencias-, (Gálatas 2, 6)

  • antes al contrario, vieron que yo había recibido la misión de anunciar el evangelio a los paganos, como Pedro a los judíos, (Gálatas 2, 7)

  • y Santiago, Pedro y Juan, que eran considerados como columnas, reconocieron que Dios me ha dado este privilegio, y nos dieron la mano a mí y a Bernabé en señal de que estaban de acuerdo en que nosotros nos dedicáramos a los paganos (Gálatas 2, 9)

  • y ellos a los judíos, con tal que nos acordásemos de los pobres, lo que he procurado hacer con el máximo interés. (Gálatas 2, 10)

  • Cuando Pedro vino a Antioquía, yo me enfrenté a él cara a cara y le reprendí. (Gálatas 2, 11)

  • Pues antes de que viniesen algunos de parte de Santiago, él comía con los paganos; pero cuando vinieron, se retrajo y se apartó por miedo a los judíos; (Gálatas 2, 12)

  • los otros judíos creyentes le imitaron en la misma hipocresía, incluso el mismo Bernabé. (Gálatas 2, 13)

  • Cuando vi que no se portaban conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro en presencia de todos: Si tú, siendo judío, vives como los paganos y no como los judíos, ¿cómo obligas a los paganos a seguir los ritos judíos? (Gálatas 2, 14)

  • Nosotros somos judíos de nacimiento, y no pecadores paganos; (Gálatas 2, 15)

  • pero sabemos que nadie se justifica por las obras de la ley, sino por la fe en Jesucristo; nosotros creemos en Cristo Jesús para ser justificados por la fe de Cristo, no por las obras de la ley; porque nadie será justificado por las obras de la ley. (Gálatas 2, 16)

  • Pero si buscando ser justificados por Cristo resulta que somos pecadores, ¿será acaso Cristo ministro del pecado? De ninguna manera. (Gálatas 2, 17)

  • Porque si reconstruyo las mismas cosas que destruí, demuestro que entonces fui culpable. (Gálatas 2, 18)


"A mansidão reprime a ira." São Padre Pio de Pietrelcina