Talált 2422 Eredmények: Río
¡Qué majestuoso era cuando el pueblo lo rodeaba al salir de entre los velos del santuario! (Eclesiástico 50, 5)
como rosa en días de primavera, como lirio junto al manantial y como brote del árbol del incienso en tiempo de verano; (Eclesiástico 50, 8)
como fuego e incienso en el incensario, como vaso de oro macizo, adornado con toda clase de piedras preciosas; (Eclesiástico 50, 9)
Cuando se ponía las vestiduras de fiesta y se vestía con ropas suntuosas, subía al altar santo y hacía resplandecer el ámbito del santuario. (Eclesiástico 50, 11)
La hija de Sión ha quedado como una choza en una viña, como un tugurio en melonar, como ciudad sitiada. (Isaías 1, 8)
¿Qué me importa la multitud de vuestros sacrificios? -dice el Señor-. Estoy harto de holocaustos de carneros y de grasas de becerros; la sangre de novillos, de corderos y de machos cabríos me hastía. (Isaías 1, 11)
Cuando venís a presentaros ante mí, ¿quién pide esto de vosotros? Dejad de hollar mis atrios (Isaías 1, 12)
Por eso dice el Señor todopoderoso, el Fuerte de Israel: ¡Ah, yo me vengaré de mis adversarios, daré cuenta de mis enemigos! (Isaías 1, 24)
¡Ay de aquellos que añaden casas a casas y juntan campos con campos hasta ocupar todo el lugar y quedar como únicos propietarios del país! (Isaías 5, 8)
Por eso la ira del Señor se ha encendido contra su pueblo, extendió su mano contra él y lo hirió; temblaron los montes; sus cadáveres fueron como carroña en medio de las calles. Con todo, su cólera no ha amainado; su mano aún está extendida. (Isaías 5, 25)
Aquel día el Señor llamará con silbido al tábano del extremo del río de Egipto y a la avispa de la tierra de Asiria. (Isaías 7, 18)
Aquel día el Señor rasurará con navaja alquilada al otro lado del río -el rey de Asiria- la cabeza, los pelos de las piernas, y raerá la barba. (Isaías 7, 20)