Talált 4559 Eredmények: Rãs
Toda la tierra hablaba una misma lengua y usaba las mismas palabras. (Génesis 11, 1)
Y se dijeron unos a otros: "Ea, hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego". Se sirvieron de los ladrillos en lugar de piedras, y de betún en lugar de argamasa. (Génesis 11, 3)
Yo haré de ti un gran pueblo; te bendeciré y engrandeceré tu nombre. Tú serás una bendición: (Génesis 12, 2)
De allí se trasladó a la montaña situada al oriente de Betel y allí plantó su tienda, con Betel al oeste y Ay al este. Aquí levantó al Señor un altar e invocó su nombre. (Génesis 12, 8)
ni siquiera un hilo, ni una correa de tu zapato. Así no podrás decir: Yo he enriquecido a Abrán. (Génesis 14, 23)
Tú te reunirás en paz con tus padres y serás sepultado en una feliz ancianidad. (Génesis 15, 15)
Añadió: "Tú estás encinta y darás a luz un hijo y le llamarás Ismael, porque el Señor ha escuchado tu aflicción. (Génesis 16, 11)
"Éste es mi pacto contigo: Tú llegarás a ser padre de una multitud de pueblos. (Génesis 17, 4)
No te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque yo te constituyo padre de una multitud de pueblos. (Génesis 17, 5)
Y Dios le dijo: "Ciertamente Sara, tu mujer, te dará un hijo, y tú le llamarás Isaac. Yo estableceré con él mi pacto, como un pacto perpetuo para su descendencia después de él. (Génesis 17, 19)
Tomó después manteca y leche y el becerro ya aderezado, y se lo presentó a ellos. Él se quedó de pie junto a ellos, bajo el árbol, mientras comían. (Génesis 18, 8)
Uno de ellos prosiguió: "Dentro de un año volveré. Para entonces, tu mujer, Sara, habrá tenido un hijo". Sara escuchaba a la entrada de la tienda, detrás del que hablaba. (Génesis 18, 10)