Mosaico decorativo

Talált 4559 Eredmények: Rãs

  • Pero que la constancia vaya acompañada de obras perfectas, para que seáis perfectos, irreprochables, sin dejar nada que desear. (Santiago 1, 4)

  • Él nos ha engendrado según su voluntad por la palabra de la verdad, para que seamos como las primicias de sus criaturas. (Santiago 1, 18)

  • Pero vosotros despreciáis al pobre. ¿No son los ricos los que os oprimen y los que os arrastran a los tribunales? (Santiago 2, 6)

  • Si cumplís la ley regia de la Escritura que dice: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, hacéis bien. (Santiago 2, 8)

  • Pues el que ha dicho: No cometerás adulterio, ha dicho también: No matarás. Porque si no cometes adulterio y matas, te haces transgresor de la ley. (Santiago 2, 11)

  • Hermanos, ¿de qué le sirve a uno decir que tiene fe si no tiene obras? (Santiago 2, 14)

  • Lo mismo es la fe: si no tiene obras, está muerta en sí misma. (Santiago 2, 17)

  • Por el contrario, alguien dirá: "Tú tienes la fe, y yo las obras. Muéstrame, si puedes, tu fe sin obras, y yo con mis obras te mostraré la fe". (Santiago 2, 18)

  • ¿Quieres saber, oh insensato, que la fe sin obras es estéril? (Santiago 2, 20)

  • Abrahán, nuestro Padre, ¿no fue justificado por las obras cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? (Santiago 2, 21)

  • Tú ves que la fe cooperaba con las obras y que la fe se hizo perfecta con las obras. (Santiago 2, 22)

  • Veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no sólo por la fe. (Santiago 2, 24)


"Quem te agita e te atormenta é o demônio. Quem te consola é Deus!" São Padre Pio de Pietrelcina