Mosaico decorativo

Talált 1774 Eredmények: Pueblo Judío

  • Pero sumamente insatisfechos y más desdichados que el alma de un niño son todos los enemigos y los opresores de tu pueblo, (Sabiduría 15, 14)

  • En vez de tal castigo favoreciste a tu pueblo; para satisfacción de su ardiente apetito, le preparaste como alimento un manjar exquisito: codornices. (Sabiduría 16, 2)

  • Y así aquéllos, aunque estaban ansiosos de alimento, ante el aspecto repugnante de los animales que les enviaste, perdieron las ganas de comer; mientras que tu pueblo, después de una breve privación, gustó un manjar exquisito. (Sabiduría 16, 3)

  • A tu pueblo, en cambio, le diste alimento de ángeles, le procuraste desde el cielo un pan preparado sin trabajo por su parte, capaz de dar todo placer y acomodado al gusto de cada uno. (Sabiduría 16, 20)

  • Estos malvados, que habían querido oprimir al pueblo santo, yacían prisioneros de las tinieblas y encadenados por una larga noche, encerrados bajo sus techos, excluidos de tu eterna providencia. (Sabiduría 17, 2)

  • tu pueblo esperaba la salvación de los justos y la perdición de los enemigos. (Sabiduría 18, 7)

  • Los que eran completamente incrédulos a causa de las artes mágicas, ante la pérdida de sus primogénitos reconocieron que este pueblo era hijo de Dios. (Sabiduría 18, 13)

  • mientras tu pueblo realizaba un viaje maravilloso, ellos encontraron una muerte inaudita. (Sabiduría 19, 5)

  • Por allí pasó un pueblo en masa, protegido por tu mano, contemplando prodigios admirables. (Sabiduría 19, 8)

  • De mil formas, Señor, engrandeciste a tu pueblo y lo glorificaste, y no dejaste de asistirlo en todo tiempo y lugar. (Sabiduría 19, 22)

  • No ofendas a la asamblea de la ciudad, ni te rebajes ante el pueblo. (Eclesiástico 7, 7)

  • La mano del artífice se alaba por su obra, la sabiduría del jefe del pueblo por sus discursos. (Eclesiástico 9, 17)


"De que vale perder-se em vãos temores?". São Padre Pio de Pietrelcina