Talált 1012 Eredmények: Primer Milagro De Jesús
Esto se divulgó entre todos los habitantes de Éfeso, judíos y griegos; un gran temor se apoderó de todos ellos y se ensalzaba el nombre de Jesús, el Señor. (Hechos 19, 17)
El primer día de la semana nos reunimos para partir el pan. Pablo, que iba a partir al día siguiente, estuvo hablando con ellos hasta medianoche. (Hechos 20, 7)
Cuando llegaron, les dijo: "Vosotros sabéis cómo me he portado con vosotros todo el tiempo desde el primer día que entré en Asia, (Hechos 20, 18)
instando a judíos y griegos a convertirse a Dios y a la fe en Jesús nuestro Señor. (Hechos 20, 21)
Pero a mí no me preocupa mi vida ni la juzgo estimable, con tal de acabar mi carrera y cumplir el ministerio que he recibido de Jesús, el Señor, de anunciar la buena nueva, la gracia de Dios. (Hechos 20, 24)
En todo os he mostrado que se debe trabajar así para socorrer a los necesitados, recordando las palabras de Jesús, el Señor: "Hay más felicidad en dar que en recibir". (Hechos 20, 35)
Pablo respondió: "¿Qué hacéis llorando y partiéndome el corazón? Yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, sino también a morir en Jerusalén por el nombre de Jesús, el Señor". (Hechos 21, 13)
Yo pregunté: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues. (Hechos 22, 8)
Unos días después vino Félix con Drusila, su mujer, que era judía, llamó a Pablo y le escuchó acerca de la fe en Cristo Jesús. (Hechos 24, 24)
sólo tenían contra él ciertas cuestiones acerca de su propia religión y de un tal Jesús, que ha muerto y que Pablo decía que estaba vivo. (Hechos 25, 19)
También yo creí deber mío obrar enérgicamente contra el nombre de Jesús Nazareno; (Hechos 26, 9)
Yo dije: ¿Quién eres tú, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. (Hechos 26, 15)