Mosaico decorativo

Talált 2150 Eredmények: Poder En Israel

  • Tenían sus turbantes cubiertos de ceniza y clamaban al Señor con toda su fuerza para que velase por la casa de Israel. (Judit 4, 15)

  • Y preguntó: "Cananeos, decidme quién es el pueblo que habita en las montañas, cuáles son las ciudades que ocupa, qué contingente tiene de tropas, en qué consiste su fuerza y su poder, quién es el rey que guía su ejército (Judit 5, 3)

  • Habitaron luego en el país de los amorreos, y con su poder acabaron con todos los jesbonitas. Pasaron el Jordán y ocuparon la región montañosa, (Judit 5, 15)

  • "No tememos a los israelitas, pues es un pueblo sin fuerza y sin poder para una lucha dura. (Judit 5, 23)

  • "¿Quién eres tú, Ajior, y vosotros, mercenarios de Efraín, para profetizar hoy aquí y para intentar persuadirnos de no pelear contra Israel, pretextando que Dios lo protege? ¿Y qué Dios existe, a no ser Nabucodonosor? Él nos dará fuerza y los exterminará de la faz de la tierra, sin que pueda librarlos su Dios. (Judit 6, 2)

  • Les comunicó lo de la asamblea de Holofernes, lo que había dicho ante los jefes asirios y la grandilocuencia de Holofernes contra Israel. (Judit 6, 17)

  • Ozías lo llevó a su casa y ofreció un banquete a los ancianos. Pasaron toda la noche invocando la protección del Dios de Israel. (Judit 6, 21)

  • Todo esto lo supo Judit, hija de Merarí, hijo de Ox, de José, de Oziel, de Jelcías, de Ananías, de Gedeón, de Rafaín, de Ajitob, de Elías, de Jilquías, de Eliab, de Natanael, de Salamiel, de Sarasaday, de Israel. (Judit 8, 1)

  • Desde que estaba viuda ayunaba todos los días, excepto los sábados y sus vísperas, los novilunios y sus vísperas, las fiestas y las conmemoraciones del pueblo de Israel. (Judit 8, 6)

  • Si no quiere socorrernos en estos cinco días, tiene poder para ayudarnos cuando quiera o para exterminarnos a la vista de nuestros enemigos. (Judit 8, 15)

  • Estad vosotros esta noche a la puerta de la ciudad; saldré yo con mi doncella y, antes de expirar el tiempo fijado para entregar la ciudad a nuestros enemigos, habrá librado el Señor a Israel por mediación mía. (Judit 8, 33)

  • Los asirios se han crecido con su poder, se han enorgullecido de sus caballos y jinetes, se han jactado de la fortaleza de su infantería, confían en la espada y en la jabalina, en el arco y en la honda, pero no quieren reconocer que tú eres el Señor que decide las guerras. (Judit 9, 7)


"Reze, reze! Quem muito reza se salva e salva os outros." São Padre Pio de Pietrelcina