Talált 526 Eredmények: Palabras
Palabras de Agur, hijo de Yaqué, de Masá. Oráculo de este hombre para Itiel y para Ucal. (Proverbios 30, 1)
No añadas nada a sus palabras para que no te reprenda y te tenga por falsario. (Proverbios 30, 6)
Palabras de Lemuel, rey de Masá, que su madre le enseñó: (Proverbios 31, 1)
Palabras de Qohélet, hijo de David, rey de Jerusalén. (Eclesiastés 1, 1)
No seas precipitado en tu boca, y tu corazón no se apresure a proferir una palabra delante de Dios, porque Dios está en los cielos y tú estás en la tierra; por eso sean pocas tus palabras. (Eclesiastés 5, 1)
Porque de la multitud de las preocupaciones nacen los sueños, y por el exceso de palabras se dicen disparates. (Eclesiastés 5, 2)
Porque de la multitud de las preocupaciones nacen los sueños, y de la multitud de las palabras las vanidades. Así que teme a Dios. (Eclesiastés 5, 6)
Las muchas palabras aumentan la vanidad, pero ¿qué provecho saca el hombre? (Eclesiastés 6, 11)
Yo digo: la sabiduría vale más que la fuerza; pero la sabiduría del pobre es despreciada y sus palabras no son escuchadas. (Eclesiastés 9, 16)
Las palabras dulces de los sabios son escuchadas mejor que los gritos del rey de los necios. (Eclesiastés 9, 17)
Las palabras de la boca del sabio son agradables; pero los labios del tonto causan su propia ruina. (Eclesiastés 10, 12)
Las primeras palabras de su boca son despropósitos, y el final de su discurso funesta locura. (Eclesiastés 10, 13)