Mosaico decorativo

Talált 575 Eredmények: País

  • Entonces el rey de Israel convocó a todos los ancianos del país y dijo: "Considerad y ved la injusticia que éste busca: me ha mandado a pedir mis mujeres y mis hijos, después de no haberle negado mi plata y mi oro". (I Reyes 20, 7)

  • También los israelitas fueron revistados, y salieron a su encuentro. Los israelitas acamparon frente a ellos como dos hatillos de cabras, mientras los sirios llenaban el país. (I Reyes 20, 27)

  • Barrió del país los restos de la prostitución sagrada que habían quedado en los días de su padre, Asá. (I Reyes 22, 47)

  • Marcharon sobre el campamento de Israel; pero los israelitas salieron y asestaron un rudo golpe a Moab, que se dio a la fuga. Ellos entraron en el país y derrotaron a Moab. (II Reyes 3, 24)

  • Eliseo regresó a Guilgal. En el país había carestía. Y estando un día con él los discípulos de los profetas, dijo a su siervo: "Pon la olla grande y cuece unas viandas para los discípulos de los profetas". (II Reyes 4, 38)

  • El rey les preparó un gran banquete y, después que comieron y bebieron, los dejó en libertad. Ellos regresaron a su señor; pero en adelante las guerrillas de Siria no volvieron a penetrar en el país de Israel. (II Reyes 6, 23)

  • Eliseo dijo a la mujer cuyo hijo había resucitado: "Levántate y vete con tu familia a fijar tu residencia dondequiera que sea, porque el Señor ha llamado al hambre, que penetrará en el país durante siete años". (II Reyes 8, 1)

  • La mujer hizo sin demora lo que el hombre de Dios le había dicho, se fue con su familia y residió como emigrante en el país de los filisteos durante siete años. (II Reyes 8, 2)

  • Al cabo de siete años regresó del país de los filisteos y fue a presentarse ante el rey a reclamar su casa y su campo. (II Reyes 8, 3)

  • Él preguntó a la mujer, y ella se lo contó todo. Y el monarca mandó a un eunuco con esta orden: "Que le devuelvan todas sus propiedades y el producto de sus campos desde el día que abandonó el país hasta ahora". (II Reyes 8, 6)

  • quitándoles, al oriente del Jordán, todo el país de Galaad, esto es, el territorio de los gaditas, rubenitas y manasitas, desde Aroer, junto al torrente Arnón, hasta Galaad y Basán. (II Reyes 10, 33)

  • Y estuvo escondido con ella seis años en el templo del Señor, mientras Atalía reinaba en el país. (II Reyes 11, 3)


"Não sejamos mesquinhos com Deus que tanto nos enriquece." São Padre Pio de Pietrelcina