Talált 3365 Eredmények: Oso
Que la gracia de Jesús, el Señor, esté con vosotros. (I Corintios 16, 23)
que nos consuela en todos nuestros sufrimientos para que nosotros podamos consolar a todos los que sufren con el consuelo que nosotros mismos recibimos de Dios. (II Corintios 1, 4)
Si tenemos que sufrir, es para vuestro consuelo y salvación. Si somos consolados, es para que vosotros también lo seáis y tengáis ánimos para soportar con paciencia los sufrimientos que nosotros pasamos. (II Corintios 1, 6)
Tenemos en vosotros una esperanza firme, convencidos de que, como participáis en los sufrimientos, participaréis también en el consuelo. (II Corintios 1, 7)
Tuvimos como segura la sentencia de muerte, para que no confiemos en nosotros mismos, sino en Dios, que resucitará a los muertos. (II Corintios 1, 9)
con la ayuda de vuestra oración; si muchos piden a Dios por nosotros, muchos le darán gracias por los favores que nos concede. (II Corintios 1, 11)
Nos sentimos orgullosos de que nuestra conciencia nos asegure que nos hemos comportado con todo el mundo, y especialmente con vosotros, con la sencillez y la sinceridad que Dios da, y no por la sabiduría humana, sino por la gracia de Dios. (II Corintios 1, 12)
lo que ya en parte habéis entendido, que en el día de Jesús nuestro Señor vosotros estaréis orgullosos de nosotros y nosotros lo estaremos de vosotros. (II Corintios 1, 14)
Convencido de esto, quise empezar mi viaje por vosotros para haceros una doble visita: (II Corintios 1, 15)
ir a Macedonia pasando por Corinto, y de Macedonia volver a Corinto para que vosotros me ayudéis a proseguir mi viaje a Judea. (II Corintios 1, 16)
Dios es el que a nosotros y a vosotros nos mantiene firmes en Cristo y nos ha consagrado. (II Corintios 1, 21)
Pongo a Dios por testigo, y que me muera si miento, de que no he vuelto a Corinto por consideración a vosotros; (II Corintios 1, 23)