Talált 3365 Eredmények: Oso
Esto dice el Señor todopoderoso: "En aquellos días diez hombres de todas las lenguas del mundo agarrarán a un judío de la orla de su vestido y le dirán: Dejadnos ir con vosotros, pues hemos oído que Dios está con vosotros". (Zacarías 8, 23)
Salta de júbilo, hija de Sión; alégrate, hija de Jerusalén, porque tu rey viene a ti: justo y victorioso, humilde y montado en un asno, joven cría de una asna. (Zacarías 9, 9)
El Señor todopoderoso los protegerá. Ellos pisarán con sus pies las piedras de la honda, beberán su sangre como el vino, se saciarán como los cuernos del altar. (Zacarías 9, 15)
Mi ira se ha encendido contra los pastores, castigaré a los machos cabríos. Sí, el Señor todopoderoso visitará su rebaño -la casa de Judá- y le hará como un caballo brioso en la batalla. (Zacarías 10, 3)
Daré un silbido y los reuniré porque yo los he rescatado y los haré tan numerosos como antes. (Zacarías 10, 8)
Gime de dolor, ciprés, porque ha caído el cedro, porque los poderosos han sido derribados. Gemid, encinas de Basán, pues fue talada la selva impenetrable. (Zacarías 11, 2)
Esto dice el Señor todopoderoso: Apacienta las ovejas para el matadero. (Zacarías 11, 4)
Entonces los jefes de Judá se dirán: "Los habitantes de Jerusalén tienen su fuerza en el Señor todopoderoso, su Dios". (Zacarías 12, 5)
En aquel día, palabra del Señor todopoderoso, extirparé de la tierra los nombres de los ídolos, y no se acordarán más de ellos; también haré desaparecer de la tierra los profetas y el espíritu de impureza. (Zacarías 13, 2)
Todos los supervivientes de todos los pueblos que vinieron a luchar contra Jerusalén irán año tras año a adorar al rey, al Señor todopoderoso, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos. (Zacarías 14, 16)
Para las familias de la tierra que no vayan a Jerusalén a adorar al rey, el Señor todopoderoso, no habrá lluvia. (Zacarías 14, 17)
Todas las ollas en Jerusalén y en Judá serán consagradas al Señor todopoderoso; vendrán todos los que ofrezcan sacrificios, las tomarán y se servirán de ellas para cocer, y no habrá ya mercaderes en el templo del Señor todopoderoso en aquel día. (Zacarías 14, 21)