Talált 20680 Eredmények: Or
El Señor le dijo: "En el camino hacia Egipto recuerda los prodigios que he puesto en tu mano y que tienes que hacer delante del Faraón. Yo endureceré su corazón de modo que no dejará salir al pueblo. (Exodo 4, 21)
Tú dirás al Faraón: Esto dice el Señor: Israel es mi hijo primogénito. (Exodo 4, 22)
Por el camino, donde Moisés pasaba la noche, el Señor se le presentó para darle muerte. (Exodo 4, 24)
Entonces Séfora, tomando un pedernal afilado, cortó el prepucio de su hijo y lo arrojó a sus pies diciendo: "Esposo de sangre eres para mí". (Exodo 4, 25)
Y el Señor le dejó, al decir ella "Esposo de sangre", en razón de la circuncisión. (Exodo 4, 26)
El Señor dijo a Aarón: "Sal al encuentro de Moisés en el desierto". Fue y, cuando lo encontró en el monte de Dios, lo besó. (Exodo 4, 27)
Moisés contó a Aarón todo lo que le había dicho el Señor al encomendarle la misión y todos los prodigios que le había ordenado. (Exodo 4, 28)
Aarón les refirió todo lo que el Señor había dicho a Moisés e hizo prodigios en presencia del pueblo. (Exodo 4, 30)
El pueblo creyó, y comprendiendo que el Señor había visitado a los israelitas y había visto su opresión, se postraron y adoraron. (Exodo 4, 31)
Después de esto, Moisés y Aarón se presentaron ante el Faraón y le dijeron: "Esto dice el Señor, Dios de Israel: Deja ir a mi pueblo para que celebre una fiesta en el desierto". (Exodo 5, 1)
El Faraón dijo: "¿Quién es el Señor para que yo obedezca su voz y deje ir a Israel? No conozco al Señor y no dejaré ir a Israel". (Exodo 5, 2)
Ellos le dijeron: "El Dios de los hebreos se nos ha aparecido. Deja que vayamos al desierto, a tres jornadas de camino, para ofrecer sacrificios al Señor, nuestro Dios, no sea que nos castigue con peste o espada". (Exodo 5, 3)