Mosaico decorativo

Talált 186 Eredmények: Oír

  • Voy a infundirle un espíritu tal que, al oír cierta noticia, se volverá a su tierra, y allí le haré morir a espada". (II Reyes 19, 7)

  • Por haberse conmovido tu corazón y haberte humillado delante del Señor al oír las palabras con que él ha amenazado a este lugar y a sus habitantes, el terror y la maldición, y haber llorado delante de mí, yo también te he escuchado, dice el Señor. (II Reyes 22, 19)

  • Por haberse conmovido tu corazón y haberte humillado delante del Señor al oír las palabras con que él ha amenazado a este lugar y a sus habitantes, por haberte humillado delante de mí, por haberte rasgado las vestiduras y haber llorado delante de mí, también yo te he escuchado, dice el Señor. (II Crónicas 34, 27)

  • Al oír esto, rasgué mis vestiduras y mi manto, me rasuré los pelos de la cabeza y la barba y me senté abrumado. (Esdras 9, 3)

  • Al oír estas palabras, yo me senté y me puse a llorar. Permanecí en duelo algunos días, ayunando y orando ante el rey del cielo. (Nehemías 1, 4)

  • Yo me indigné al oír sus quejas y razones (Nehemías 5, 6)

  • ¿Habrá que oír también que vosotros cometéis esta gran iniquidad de traicionar a nuestro Dios casándoos con mujeres extranjeras?". (Nehemías 13, 27)

  • Los soldados, al oír estas palabras, y prendados de su hermosura -era de belleza extraordinaria-, le dijeron: (Judit 10, 14)

  • Cuando volvió en sí, se echó a los pies de Judit y le dijo: "Bendita seas en todas las tiendas y en todos los pueblos, que al oír tu nombre quedarán asombrados. (Judit 14, 7)

  • Al oír estas palabras, los jefes del ejército asirio rasgaron sus vestiduras, se conmovieron profundamente y se pusieron a lanzar lamentos y gritos en medio del campamento. (Judit 14, 19)

  • yacen tranquilos los cautivos, sin oír más los gritos del tirano. (Job 3, 18)

  • Alguien surgió, no reconocí su semblante; un fantasma estaba ante mis ojos; luego se dejó oír una voz queda: (Job 4, 16)


"Não queremos aceitar o fato de que o sofrimento é necessário para nossa alma." São Padre Pio de Pietrelcina