Talált 1657 Eredmények: Nuevo Hombre
El Señor dijo a Josué: "Hazte cuchillos de piedra y circuncida de nuevo a los israelitas". (Josué 5, 2)
Estando un día Josué cerca de Jericó, levantó los ojos y vio a un hombre delante de él con la espada desenvainada en su mano. Josué se le acercó y le dijo: "¿Eres de los nuestros o de los enemigos?". (Josué 5, 13)
Josué pronunció este juramento delante del Señor: "Maldito el hombre que venga a edificar esta ciudad. Pondrá los cimientos sobre su primogénito, y sobre su hijo menor levantará las puertas". (Josué 6, 26)
No ha habido un día como aquél ni antes ni después, en el que el Señor haya obedecido a la voz de un hombre. Es que el Señor combatía por Israel. (Josué 10, 14)
Los hijos de Judá acudieron a Josué en Guilgal; y Caleb, hijo de Jefoné el queniceo, le dijo: "Tú sabes lo que el Señor dijo a Moisés, hombre de Dios, acerca de ti y de mí en Cades Barne. (Josué 14, 6)
El nombre primitivo de Hebrón era Quiriat Arbá. Arbá había sido el hombre más grande de los anaquitas. Y la tierra gozó de paz. (Josué 14, 15)
Éste es el territorio que tocó en suerte a la tribu de Manasés, el primogénito de José. A Maquir, primogénito de Manasés y padre de Galaad, hombre de guerra, le cayó en suerte Galaad y Basán. (Josué 17, 1)
Cuando Acán, hijo de Zéraj, cometió una infidelidad contra lo consagrado al exterminio, ¿no cayó la ira del Señor sobre toda la comunidad de Israel, aunque era un hombre solo? No murió él solo por su pecado". (Josué 22, 20)
Los espías vieron a un hombre que salía de la ciudad y le dijeron: "Indícanos por dónde se puede entrar en la ciudad y seremos benévolos contigo". (Jueces 1, 24)
Él les indicó por dónde podían entrar en la ciudad. Pasaron a filo de espada a la ciudad, pero dejaron libre a aquel hombre con toda su parentela. (Jueces 1, 25)
Aquel hombre se fue al país de los hititas, edificó una ciudad y la llamó Luz, nombre que aún conserva hoy. (Jueces 1, 26)
Presentó el tributo a Eglón, rey de Moab, que era un hombre muy gordo. (Jueces 3, 17)