Mosaico decorativo

Talált 716 Eredmények: Nombre

  • Sí, en el camino de tus juicios esperamos en ti, Señor; tu nombre y tu memoria son el anhelo del alma. (Isaías 26, 8)

  • Señor, Dios nuestro, otros señores nos han subyugado; pero nosotros sólo te reconocemos a ti e invocamos tu nombre. (Isaías 26, 13)

  • porque verá en medio de él la obra de mis manos, y santificará mi nombre. Santificarán al Santo de Jacob, y temerán al Dios de Israel. (Isaías 29, 23)

  • Mirad, el nombre del Señor viene de lejos, abrasa su cólera, oprime la nube de su humo. Sus labios rebosan de furor, y su lengua es un fuego que devora. (Isaías 30, 27)

  • No se dará ya al necio el nombre de noble, ni el mentiroso será llamado generoso. (Isaías 32, 5)

  • Alzad los ojos a lo alto y mirad: ¿Quién ha creado todos estos astros, sino el que despliega en orden sus mesnadas y llama a cada uno por su nombre? Tanta es su fuerza, tan grande su poder que ninguno falta a su llamada. (Isaías 40, 26)

  • Yo lo he suscitado del norte y ya viene, del sol levante lo he llamado por su nombre; ha pisoteado como barro a los sátrapas, como un alfarero pisa la arcilla. (Isaías 41, 25)

  • Yo soy el Señor, éste es mi nombre; no cederé mi gloria a ningún otro, ni mi honor a los ídolos. (Isaías 42, 8)

  • Pero ahora esto dice el Señor, tu creador, Jacob, aquel que te formó, Israel: No temas, pues yo te he redimido, te he llamado por tu nombre; mío eres. (Isaías 43, 1)

  • a todos aquellos que llevan mi nombre, a quienes yo crié para mi gloria, a quienes formé y preparé. (Isaías 43, 7)

  • Uno dirá: Yo soy del Señor; otro se llamará con el nombre de Jacob; otro escribirá en su mano: Del Señor, y con el nombre de Israel será llamado. (Isaías 44, 5)

  • Te daré los tesoros secretos, las riquezas escondidas para que sepas que yo soy el Señor, el Dios de Israel, que te ha llamado por tu nombre. (Isaías 45, 3)


"O temor e a confiança devem dar as mãos e proceder como irmãos. Se nos damos conta de que temos muito temor devemos recorrer à confiança. Se confiamos excessivamente devemos ter um pouco de temor". São Padre Pio de Pietrelcina