Mosaico decorativo

Talált 789 Eredmények: Moisés

  • Moisés salió fuera y comunicó al pueblo las palabras del Señor. Reunió a los setenta ancianos del pueblo y los puso alrededor de la tienda. (Números 11, 24)

  • El Señor bajó en la nube y habló a Moisés. Tomó una parte del espíritu que tenía Moisés y se la dio a los setenta ancianos. Cuando el espíritu se posó sobre ellos se pusieron a profetizar, pero no continuaron. (Números 11, 25)

  • Un mozo fue corriendo a decir a Moisés: "Eldad y Medad están profetizando en el campamento". (Números 11, 27)

  • Josué, hijo de Nun, que desde su juventud había servido a Moisés, dijo: "Señor mío Moisés, prohíbeselo". (Números 11, 28)

  • Moisés le respondió: "¿Tienes celos de mí? ¡Ojalá que todo el pueblo del Señor profetizara y el Señor les diera su espíritu!". (Números 11, 29)

  • Moisés se volvió al campamento con los ancianos de Israel. (Números 11, 30)

  • María y Aarón murmuraban contra Moisés por la mujer cusita que había tomado por esposa. (Números 12, 1)

  • Decían: "¿Es que el Señor ha hablado sólo con Moisés? ¿No ha hablado también con nosotros?". El Señor lo oyó. (Números 12, 2)

  • Moisés era humilde, el hombre más humilde de este mundo. (Números 12, 3)

  • El Señor dijo a Moisés, Aarón y María: "Id los tres a la tienda de la reunión"; y así lo hicieron. (Números 12, 4)

  • Pero no hago así con mi siervo Moisés, que es en toda mi casa el hombre de confianza. (Números 12, 7)

  • Yo le hablo cara a cara y a las claras, no en enigmas, y él contempla la figura del Señor. ¿Por qué os habéis atrevido a hablar contra mi siervo Moisés?". (Números 12, 8)


"Enquanto estivermos vivos sempre seremos tentados. A vida é uma contínua luta." São Padre Pio de Pietrelcina