Mosaico decorativo

Talált 1443 Eredmények: Mer

  • Yo te fijo los años de su pecado en un número de días: ciento noventa días cargarás con el pecado de la casa de Israel. (Ezequiel 4, 5)

  • Toma trigo, cebada, habas, lentejas, mijo y espelta; ponlos en un recipiente y haz con ello tu pan para comer durante el número de días que estés acostado del lado izquierdo, esto es, ciento noventa días. (Ezequiel 4, 9)

  • El alimento que comerás será el de un cuarto de kilo para todo el día. (Ezequiel 4, 10)

  • Y comerás este alimento en forma de galleta de cebada, que cocerás a la vista de ellos sobre excrementos humanos". (Ezequiel 4, 12)

  • Y el Señor continuó: "Así comerán su pan inmundo los israelitas en medio de las gentes donde los lanzaré". (Ezequiel 4, 13)

  • Y añadió: "Hijo de hombre, mira, voy a retirar a Jerusalén los víveres: comerán el pan a peso y con ansiedad, y beberán el agua a medida y con angustia, (Ezequiel 4, 16)

  • Después tomarás un pequeño número de entre éstos y los atarás al vuelo de tu manto; (Ezequiel 5, 3)

  • Cada uno tenía cuatro caras. La primera era de querubín, la segunda de hombre, la tercera de león y la cuarta de águila. (Ezequiel 10, 14)

  • Y dirás al pueblo del país: Esto dice el Señor Dios a los habitantes de Jerusalén y a la tierra de Israel: Comerán su pan con angustia y beberán su agua con estremecimiento, porque su tierra será devastada a causa de la violencia de todos sus habitantes. (Ezequiel 12, 19)

  • Entonces yo extendí mi mano contra ti, reduje tu ración y te abandoné a merced de tus enemigas, las hijas de los filisteos, que se avergonzaban de tu conducta descarada. (Ezequiel 16, 27)

  • Multiplicaste tus prostituciones en la tierra de los comerciantes, los caldeos, y tampoco quedaste harta. (Ezequiel 16, 29)

  • Tu hermana Sodoma y sus hijas serán restablecidas en su antiguo estado; Samaría y sus hijas serán restablecidas en su antiguo estado, y también tú y tus hijas seréis restablecidas en vuestra primera condición. (Ezequiel 16, 55)


"Desapegue-se daquilo que não é de Deus e não leva a Deus". São Padre Pio de Pietrelcina