Talált 1443 Eredmények: Mer
Todos los temerosos de las palabras del Dios de Israel se reunieron conmigo al conocer la prevaricación de los repatriados. Yo permanecí sentado, abrumado hasta la hora del sacrificio de la tarde. (Esdras 9, 4)
Hagamos ahora con nuestro Dios un pacto de despedir a todas estas mujeres extranjeras y a los hijos que hemos tenido con ellas, si así te parece a ti y a los temerosos de los mandamientos de nuestro Dios; que se cumpla la ley. (Esdras 10, 3)
Esdras se retiró del templo de Dios y se fue al aposento de Jojanán, hijo de Eliasib, donde pasó la noche sin comer pan ni beber agua; tan desolado estaba con la prevaricación de los repatriados. (Esdras 10, 6)
Pero el pueblo es numeroso y estamos además en la estación de las lluvias y no podemos soportar la intemperie en un asunto como éste, que no es cosa de uno o dos días, ya que somos muchos los que hemos incurrido en este pecado. (Esdras 10, 13)
Y el día uno del primer mes habían terminado ya de contar a todos aquellos que se habían casado con mujeres extranjeras. (Esdras 10, 17)
Entre los descendientes de Imer: Jananí y Zebadías. (Esdras 10, 20)
A continuación de éstos trabajaron en la restauración Meremot, hijo de Urías, hijo de Hacós; después de éstos Mesulán, hijo de Berequías, hijo de Mesezabel, y a continuación Sadoc, hijo de Baaná. (Nehemías 3, 4)
A su lado trabajaron Melatías de Gabaón, Yadón de Meronot, con los hombres de Gabaón y de Mispá, a expensas del gobernador de Transeufratina. (Nehemías 3, 7)
después Ézer, hijo de Josué, jefe de Mispá, reparó otro tramo frente a la subida de la armería hasta el ángulo. (Nehemías 3, 19)
A continuación Meremot, hijo de Urías, hijo de Hacós, restauró otro tramo desde la puerta de la casa de Eliasib hasta el extremo de la misma. (Nehemías 3, 21)
A continuación trabajó Sadoc, hijo de Imer, frente a su casa; a continuación Semayas, hijo de Secanías, guardián de la puerta Oriental. (Nehemías 3, 29)
A continuación Malaquías, del gremio de los orfebres, restauró hasta la casa de los sirvientes del templo y de los comerciantes, frente a la puerta de la Vigilancia y hasta la cámara alta del ángulo. (Nehemías 3, 31)