Talált 2182 Eredmények: Mar
cuando afile mi espada fulgurante y empiece a hacer justicia, tomaré venganza de mis enemigos y daré su merecido a los que me odian. (Deuteronomio 32, 41)
Tú amas a los pueblos, todos los santos están en tu mano. Ellos se postraban a tus pies y marchaban a tus órdenes. (Deuteronomio 33, 3)
Invitarán a los pueblos a subir a la montaña para ofrecer sacrificios legítimos; gozarán de la riqueza de los mares y de los tesoros escondidos en las playas. (Deuteronomio 33, 19)
De Neftalí dijo: Neftalí, colmado de favores, lleno de la bendición del Señor, el mar y el mediodía son sus dominios. (Deuteronomio 33, 23)
¡Dichoso tú, Israel! ¿Quién como tú, pueblo vencedor? Dios es el escudo que te protege, la espada en marcha que te conduce al triunfo. Te adularán tus enemigos para corromperte, pero tú aplastarás su orgullo". (Deuteronomio 33, 29)
todo Neftalí, la tierra de Efraín y Manasés, toda la tierra de Judá hasta el mar Mediterráneo, (Deuteronomio 34, 2)
Vuestro territorio abarcará desde el desierto y el Líbano hasta el gran río, el Éufrates, y, por el oeste, hasta el mar Mediterráneo. (Josué 1, 4)
"Recorred el campamento y dad esta orden al pueblo: Haced provisiones, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para tomar posesión de la tierra que el Señor, vuestro Dios, os da en propiedad". (Josué 1, 11)
Los enviados del rey marcharon en su persecución camino del Jordán, hacia los vados, y se cerró la puerta después que salieron los que iban en su persecución. (Josué 2, 7)
porque hemos oído cómo el Señor secó las aguas del mar Rojo ante vosotros cuando salíais de Egipto y cómo habéis tratado a los reyes amorreos de Transjordania, a Sijón y a Og, a quienes exterminasteis. (Josué 2, 10)
y dieron al pueblo la siguiente orden: "Cuando veáis que los sacerdotes levitas se disponen a llevar el arca de la alianza del Señor, vuestro Dios, poneos en marcha y seguidla. (Josué 3, 3)
Y a los sacerdotes: "Llevad el arca de la alianza y pasad el río delante del pueblo". Ellos tomaron el arca de la alianza y pasaron delante del pueblo. (Josué 3, 6)