Mosaico decorativo

Talált 2182 Eredmények: Mar

  • El sacerdote llamará a la mujer y la pondrá en presencia del Señor. (Números 5, 16)

  • Pondrá a la mujer en presencia del Señor, le descubrirá la cabeza y le pondrá en las manos la ofrenda conmemorativa, es decir, la ofrenda de celos, mientras él tiene en su mano el agua amarga de la maldición. (Números 5, 18)

  • Tomará juramento a la mujer y le dirá: Si no has dormido con otro hombre, no te has desviado ni te has deshonrado siendo infiel a tu marido, que no te pase nada al beber esta agua amarga de la maldición. (Números 5, 19)

  • Pero si has sido infiel a tu marido y te has deshonrado; si otros, que no eran tu marido, se han acostado contigo (Números 5, 20)

  • (el sacerdote tomará juramento a la mujer diciendo): Que el Señor te haga objeto de maldición en medio de tu pueblo, que se malogre tu criatura y que se te hinche tu vientre. (Números 5, 21)

  • El sacerdote pondrá por escrito estas maldiciones y las disolverá en el agua amarga. (Números 5, 23)

  • Hará beber a la mujer el agua amarga de la maldición hasta que penetre en ella y le produzca amargura. (Números 5, 24)

  • Tomará después de mano de la mujer la ofrenda de celos, la presentará al Señor y la depositará sobre el altar; (Números 5, 25)

  • tomará de ella un puñado, como memorial, y lo quemará sobre el altar. Hará beber luego el agua a la mujer. (Números 5, 26)

  • Cuando haya bebido el agua, si realmente se ha deshonrado engañando a su marido, el agua de la maldición entrará en ella y le producirá amargura, su vientre se hinchará, su criatura se malogrará y vendrá a ser objeto de maldición en medio de su pueblo. (Números 5, 27)

  • Éste es el ritual para casos de celos: cuando una mujer haya sido infiel a su marido y se haya deshonrado, (Números 5, 29)

  • o cuando el marido se haya puesto celoso y sienta celos por su mujer, el marido hará comparecer a su mujer en presencia del Señor, y el sacerdote hará con ella todo este rito. (Números 5, 30)


"Se precisamos ter paciência para suportar os defeitos dos outros, quanto mais ainda precisamos para tolerar nossos próprios defeitos!" São Padre Pio de Pietrelcina