Talált 1464 Eredmények: Mal
Oh desdichada, sacudida por la tempestad, desconsolada; yo asentaré tus piedras sobre malaquita y tus cimientos sobre zafiros; (Isaías 54, 11)
Deje el malvado su camino, y el malhechor sus pensamientos; conviértase al Señor, que tendrá piedad de él; a nuestro Dios, que es generoso en el perdón. (Isaías 55, 7)
Feliz el hombre que esto hace y el hijo de Adán que se atiene a ello, que observa el sábado sin profanarlo y guarda sus manos limpias de todo mal. (Isaías 56, 2)
Perece el justo, y nadie se preocupa por ello. Los hombres piadosos son arrebatados, y nadie advierte que a causa del mal es arrebatado el justo (Isaías 57, 1)
Pero los malhechores son como el mar agitado, que no puede apaciguarse, cuyas aguas remueven fango y cieno. (Isaías 57, 20)
No hay paz -dice mi Dios- para los malhechores. (Isaías 57, 21)
Entonces, si clamas, el Señor responderá a tus gritos; dirá: ¡Aquí estoy! Si apartas el yugo de tu lado, el gesto amenazante y la mala idea, (Isaías 58, 9)
Ninguno acusa con justicia, nadie litiga con honradez; se confía en la nada, se habla falsedad, maldad se concibe y se engendra desgracia. (Isaías 59, 4)
Ausente está la lealtad, y el que evita el mal es expoliado. El Señor se ha indignado al ver que no hay justicia. (Isaías 59, 15)
No serás ya la abandonada, la maldecida de los viandantes; yo haré de ti una gloria eterna, una delicia de todas las generaciones. (Isaías 60, 15)
He tendido sin cesar mis manos hacia un pueblo rebelde, que caminaba por el mal camino tras sus propios caprichos; (Isaías 65, 2)
yo os destino a la espada, y todos sucumbiréis en la matanza; porque llamé y no respondisteis, hablé y no escuchasteis, hicisteis lo que es malo a mis ojos y elegisteis lo que a mí no me agrada. (Isaías 65, 12)