Mosaico decorativo

Talált 21031 Eredmények: Ló

  • Pero si no os avenís a ello y no queréis circuncidaros, tomaremos a nuestra hija y nos iremos". (Génesis 34, 17)

  • El mozo no titubeó en hacerlo, porque estaba enamorado de la hija de Jacob, y era el más considerado de la casa de su padre. (Génesis 34, 19)

  • "Estos hombres son gente de paz; que se queden a vivir con nosotros en el país y que se muevan en él con plena libertad, pues hay por todas partes espacio suficiente para ellos. Nosotros tomaremos a sus hijas por mujeres y a ellos les daremos las nuestras. (Génesis 34, 21)

  • Pero estos hombres se avienen a vivir con nosotros, para formar un solo pueblo, con la condición de que todos nuestros varones se circunciden como lo están ellos. (Génesis 34, 22)

  • Todos los que pasaban por las puertas de su ciudad escucharon a Jamor y a su hijo Siquén, y todos los varones fueron circuncidados. (Génesis 34, 24)

  • Al tercer día, cuando el dolor era más fuerte, dos de los hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, entraron a mansalva en la ciudad y mataron a todos los varones. (Génesis 34, 25)

  • Los hijos de Jacob acometieron a todos los heridos y saquearon la ciudad por haber deshonrado a su hermana. (Génesis 34, 27)

  • se llevaron prisioneros a todos los niños y a las mujeres y saquearon lo que había en las casas. (Génesis 34, 29)

  • Jacob dijo a Simeón y Leví: "Me habéis puesto en gran aprieto, haciéndome odioso a los hombres de esta tierra, a los cananeos y a los fereceos. Yo cuento con pocos hombres; ellos se unirán, me vencerán y seré aniquilado yo con toda mi casa". (Génesis 34, 30)

  • Ellos le respondieron: "¿Y había de ser nuestra hermana tratada como una prostituta?". (Génesis 34, 31)

  • Jacob dijo a su familia y a todos los que estaban con él: "Tirad los dioses extranjeros que hay en medio de vosotros, purificaos y cambiad vuestros vestidos. (Génesis 35, 2)

  • Ellos dieron a Jacob todos los dioses extranjeros que poseían y los anillos que llevaban en las orejas, y Jacob los enterró bajo la encina que hay cerca de Siquén. (Génesis 35, 4)


"A caridade é o metro com o qual o Senhor nos julgará." São Padre Pio de Pietrelcina