Talált 1075 Eredmények: Lía
Apenas ha descansado un poco o nada, lo mismo en sueño que en vigilia, se siente turbado con las visiones de su mente, como un fugitivo del frente de batalla. (Eclesiástico 40, 6)
de quebrantar la verdad de Dios y la alianza, de apoyar en la mesa el codo sobre el pan; (Eclesiástico 41, 20)
de tener familiaridades con criada de aquélla, y de acercarte a su lecho; (Eclesiástico 41, 24)
De la ley del altísimo y su alianza, ni de juicio que absuelva al culpable; (Eclesiástico 42, 2)
Su descendencia permanecerá fiel a la alianza, y sus hijos por amor de ellos. (Eclesiástico 44, 12)
le renovó la bendición de todos los hombres; e hizo reposar sobre la cabeza de Jacob su alianza, lo confirmó en sus bendiciones, le dio el país por herencia, la dividió en porciones y se las repartió a las doce tribus. (Eclesiástico 44, 23)
Le hizo oír su voz y lo introdujo en la oscuridad de la nube. Cara a cara le dio sus preceptos, que son ley de vida y de ciencia, para enseñar a Jacob su alianza y a Israel sus decretos. (Eclesiástico 45, 5)
Antes del tiempo de su eterno reposo rindió testimonio delante del Señor y de su ungido: "De nadie he tomado bienes, ni siquiera unas sandalias", y nadie pudo acusarle. (Eclesiástico 46, 19)
Como se separa el sebo en el sacrificio de reconciliación, así fue David separado de los israelitas. (Eclesiástico 47, 2)
En la juventud ¿no mató al gigante, y quitó el oprobio de su pueblo, cuando lanzó con su honda la piedra y acabó con la arrogancia de Goliat? (Eclesiástico 47, 4)
El profeta Elías se alzó, como un fuego; su palabra era ardiente como una antorcha. (Eclesiástico 48, 1)
¡Qué admirable fuiste, Elías, en tus portentos! ¿Quién podrá presumir de parecerse a ti? (Eclesiástico 48, 4)