Mosaico decorativo

Talált 1075 Eredmények: Lía

  • Palabras de Nehemías, hijo de Jacalías. En el mes de quisleu, el año veinte del rey Artajerjes, estando yo en la fortaleza de Susa, (Nehemías 1, 1)

  • Y exclamé: "¡Ah Señor, Dios del cielo, Dios grande y terrible, que guardas la alianza y la fidelidad con los que te aman y observan tus mandamientos! (Nehemías 1, 5)

  • El sumo sacerdote Eliasib y sus hermanos los sacerdotes se encargaron de construir la puerta de las Ovejas; la armaron y colocaron sus hojas. Reconstruyeron también el tramo hasta la torre de Jananel. (Nehemías 3, 1)

  • A continuación reparó otro tramo Baruc, hijo de Zabay, desde el ángulo hasta la puerta de la casa del sumo sacerdote Eliasib. (Nehemías 3, 20)

  • A continuación Meremot, hijo de Urías, hijo de Hacós, restauró otro tramo desde la puerta de la casa de Eliasib hasta el extremo de la misma. (Nehemías 3, 21)

  • Entonces yo emplacé al pueblo en las zonas más bajas, por detrás de la muralla, en los puntos descubiertos, dividiéndolos por familias, cada uno con sus espadas, sus lanzas y sus arcos. (Nehemías 4, 7)

  • pues Tobías tenía muchos aliados en Judá por ser yerno de Secanías, hijo de Araj, y estar casado su hijo Yohojanán con la hija de Mesulán, hijo de Berequías. (Nehemías 6, 18)

  • Los reseñados a continuación son los que regresaron de Tel-Mélaj, Tel-Jarsá, Querub, Addón e Imer, y no pudieron demostrar que su familia y su estirpe eran de origen israelita: (Nehemías 7, 61)

  • Algunos de los cabezas de familia hicieron donativos para la obra. El gobernador dio al tesoro mil dracmas de oro, cincuenta copas y treinta túnicas sacerdotales. (Nehemías 7, 69)

  • Entre los cabezas de familia dieron al tesoro de la obra veinte mil dracmas de oro y dos mil doscientas minas de plata. (Nehemías 7, 70)

  • El segundo día, los cabezas de familia de todo el pueblo, los sacerdotes y los levitas se reunieron con Esdras, el escriba, para seguir escuchando las palabras de la ley. (Nehemías 8, 13)

  • Y ahora, oh Dios nuestro, Dios grande, poderoso y terrible, que guardas la alianza y la misericordia, no tengas en poco todas las desgracias que han caído sobre nosotros, sobre nuestros reyes, nuestros jefes, nuestros sacerdotes, nuestros profetas, nuestros padres y todo tu pueblo, desde la época de los reyes de Asiria hasta el presente. (Nehemías 9, 32)


"Somente por meio de Jesus podemos esperar a salvação." São Padre Pio de Pietrelcina