Mosaico decorativo

Talált 800 Eredmények: Judá Y Tamar

  • y lugares de culto en todas las ciudades de Judá para quemar en ellos incienso a los ídolos, provocando así la ira del Señor, el Dios de sus padres. (II Crónicas 28, 25)

  • El resto de la historia de Acaz, todo lo que hizo, está escrito en el libro de los reyes de Judá y de Israel. (II Crónicas 28, 26)

  • El Señor ha montado en cólera contra Judá y Jerusalén, los ha hecho objeto de terror, estupor y burla, como podéis ver con vuestros propios ojos. (II Crónicas 29, 8)

  • Llevaron siete toros, siete carneros, siete corderos y siete machos cabríos para ofrecerlos en sacrificio por el pecado en favor de la monarquía, el santuario y Judá. El rey ordenó a los sacerdotes descendientes de Aarón que los ofrecieran sobre el altar del Señor. (II Crónicas 29, 21)

  • Ezequías mandó mensajeros por todo Israel y Judá, y escribió cartas a Efraín y Manasés para que vinieran al templo del Señor, a Jerusalén, a celebrar la pascua en honor del Señor, Dios de Israel. (II Crónicas 30, 1)

  • Con cartas de mano del rey y sus jefes, los correos recorrieron todo Israel y Judá proclamando la orden del rey: "Israelitas, convertíos al Señor, Dios de Abrahán, de Isaac y de Israel, para que él vuelva a estar con todos los que habéis escapado de la mano de los reyes de Asiria. (II Crónicas 30, 6)

  • Todos los de Judá estuvieron de acuerdo en cumplir la orden del rey y de los jefes como lo había mandado el Señor. (II Crónicas 30, 12)

  • porque Ezequías, rey de Judá, les regaló mil toros y siete mil ovejas, más otros mil toros y diez mil ovejas que habían regalado los jefes; muchos sacerdotes se habían purificado ya. (II Crónicas 30, 24)

  • Toda la asamblea de Judá, sacerdotes, levitas, todos los que habían venido de Israel, los extranjeros que habían venido de Israel, y los residentes en Judá, estaban rebosantes de alegría. (II Crónicas 30, 25)

  • Cuando todo acabó, los israelitas que habían estado presentes recorrieron las ciudades de Judá destruyendo los cipos sagrados, las imágenes de Aserá, los lugares de culto de las colinas y los altares en todo Judá, Benjamín, Efraín y Manasés hasta su extinción total. Luego regresaron a sus ciudades, cada uno a su propiedad. (II Crónicas 31, 1)

  • Los de Israel y los de Judá, que vivían en otras ciudades de Judá, entregaron también la décima parte del ganado mayor y menor y de las cosas santas consagradas al Señor, su Dios: lo entregaron y lo distribuyeron por montones. (II Crónicas 31, 6)

  • Ésta es la obra de Ezequías en todo Judá; hizo lo que es bueno, recto y fiel a los ojos del Señor, su Dios. (II Crónicas 31, 20)


"A maior caridade é aquela que arranca as pessoas vencidas pelo demônio, a fim de ganhá-las para Cristo." São Padre Pio de Pietrelcina