Talált 929 Eredmények: Jesús Resucitado
Cuando Jesús regresó en barca a la otra orilla, se reunió con él mucha gente, y se quedó junto al lago. (Marcos 5, 21)
Llegó uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y, al ver a Jesús, se echó a sus pies (Marcos 5, 22)
Jesús fue con él. Lo seguía mucha gente, que lo apretujaba. (Marcos 5, 24)
al oír hablar de Jesús, se acercó a él por detrás entre la gente y le tocó el manto, (Marcos 5, 27)
Jesús, al sentir que había salido de él aquella fuerza, se volvió a la gente y dijo: "¿Quién me ha tocado?". (Marcos 5, 30)
Entonces la mujer, que sabía lo que había ocurrido en ella, se acercó asustada y temblorosa, se postró ante Jesús y le dijo toda la verdad. (Marcos 5, 33)
Pero Jesús, sin hacer caso de ellos, dijo al jefe de la sinagoga: "No tengas miedo; tú ten fe, y basta". (Marcos 5, 36)
Al llegar a la casa del jefe de la sinagoga, Jesús vio el alboroto y a la gente que no dejaba de llorar y gritar. (Marcos 5, 38)
Y se reían de él. Jesús echó a todos fuera; se quedó sólo con los padres de la niña y los que habían ido con él, y entró donde estaba la niña. (Marcos 5, 40)
La gente se quedó asombrada. Y Jesús les recomendó vivamente que nadie se enterara. Luego mandó que diesen de comer a la niña. (Marcos 5, 43)
Jesús salió de allí y se fue a su tierra acompañado de sus discípulos. (Marcos 6, 1)
Jesús les dijo: "Sólo en su tierra, entre sus parientes y en su casa desprecian al profeta". (Marcos 6, 4)